El SONORAMA más extraño de nuestra vida, daba comienzo el
12 de Agosto, precedido por unos días en los que se instauraba sobre
el Festival la ceremonia de la confusión. Pocos días antes de que
diese comienzo y tras diferentes reuniones con las autoridades, la
organización de Sonorama Ribera decidía cambiar el planteamiento
inicial para esta edición, que era un aforo de 5.000 personas que
podrían estar de pie y con mascarilla, y pasaba a una división
del recinto en sectores de 1.000 personas donde los asistentes
disfrutarían de los conciertos sentados en una silla. Medidas tomadas
para adaptarse a las recomendaciones sanitarias y como ellos mismos
decían "poder celebrar un festival seguro".
Este cambio de decisión, apenas una semana antes de que diese comienzo
el Festival, generó gran revuelo en las redes, el desconcierto se
instaló entre los asistentes que planteaban infinidad de dudas acerca
de cómo se iban a asignar los sectores, que ocurriría con las
personas que no llegasen juntas y demás cuestiones relacionadas con la
celebración que generaban desconcierto entre el público. No
faltaron las quejas por este cambio de última hora y la red se
inundó de mensajes de desacuerdo, una vez la organización
fué resolviendo las dudas. La asignación de los sectores
sería por orden de llegada a la taquilla a recoger las entradas y este
sería para los tres días. La situación no mejoró cuando
se publicaron los horarios, conciertos que iban desde los 50 minutos hasta
la 1:20 min para Vetusta Morla…..
Y con este revuelo previo comenzaba Sonorama 2021……….
Día 1:
Lo primero que nos choca al llegar a los alrededores del recinto es la
escasa presencia de coches y gente, en años anteriores hervideros de
asistentes tomado algo al son de la música de sus vehículos. Una
vez entramos al recinto por nuestro acceso correspondiente, nos vuelve a
llamar la atención las filas de sillas que ocupaban la explanada del
recinto, más parecido a un mitin veraniego de un partido político
en campaña electoral, que al del recinto arandino de ediciones
anteriores donde la masa de gente se movía en todas direcciones al
sentir de sus deseos. Y si, las sillas eran incomodas, cansadas y un
coñazo para ver un festival pero…¿Había alguna otra manera mejor de poder celebrarlo en la situación actual? No vamos a entrar en
los cambios de las condiciones de celebración del festival
después de la compra de los abonos o en por qué se ubicó a
la gente en el recinto por orden de llegada y no por orden de compra del
abono (medida que hubiera parecido más lógica) que es un tema que
daría para un texto propio y del que las redes ya han dado buena
cuenta estos días.
Pues vamos con lo que nos interesa y que es lo nos hace amar el Sonorama
Ribera, la MÚSICA.
El calor abrasador que ha reinado en la península se dejaba sentir
bien en el recinto y hacia que la zona de restauración estuviera llena
de gente refrigerándose un poquito a ritmo de calimocho de Ribera del
Duero y con la música del escenario de fondo. La noche caía y
llegaba el primer nombre fuerte del cartel de la edición 2021. SIDONIE pisaba el escenario y Marc Ross y los suyos empezaban el
incendio de buen rollo, buenas vibraciones y de muchas tablas ya en el
costado para hacernos olvidar todo lo circunstancial y empezar a centrarnos
en lo que realmente importa…disfrutar de la buena música.
Llegaba el plato fuerte de la noche. En la última edición
celebrada, se subieron por sorpresa al escenario de la plaza del trigo para
deleite de la masa allí congregada. El pasado jueves lo volvían a
hacer sobre el escenario del Sonorama con la confirmación de ser un
grupo importante en nuestra música. VIVA SUECIA a golpe de
mucho curro, buenos discos e impecables directos están por
méritos propios en la zona noble del panorama musical patrio. Discos
como "El milagro", "La fuerza mayor" y "Otros principios fundamentales" han generado un cancionero tan
rico que es muy difícil elegir cuales nos gusta escuchar en directo.
No faltaron temas clásicos del grupo murciano como
"A dónde ir", "Algunos tenemos fe", "Hemos ganado tiempo", "Lo que
te mereces"
o "La voz del presidente". El grupo liderado por Rafa Val hizo buenos todos nuestro deseos y volvió a
regalarnos un directo solvente, lleno de fuerza y trabajado al detalle del
buen gusto. Como el propio Rafa dijo "Hemos venido a tocar mucho y a hablar poco" y aprovechar así, lo máximo posible, el
tiempo que les habían concedido para su actuación.
Con ganas de más temas nos quedamos en nuestras sillas, con ganas de
más Viva Suecia en directo. Seguramente pronto les volvamos a ver,
pero la magia de Sonorama siempre es especial.
DIA 2:
El viernes se presentaba con un cartel muy completo donde se mezclaba a un
grupo clásico del festival como es Amaral, un grupo de
la potencia actual de León Benavente y la
presentación en masa festivalera de la promesa musical que son para
nosotros Arde Bogotá.
La calurosa tarde empezaba enérgica con Derby Motoreta`s Burrito Kachimba y su buen hacer encima del
escenario para girar, en el segundo concierto del día, hacia la mirada
más íntima y personal de Anni B. Sweet que nos
enamoraba una vez más con su voz dulce y su impecable directo. Bajaba
la luz y algo el calor en Aranda para la salida al escenario de Delaporte que hizo bailar y botar a todos los asistentes que
en ese momento ya estaban en el recinto y que ya empezaban a ser bastante
numerosos.
Con 4.500 personas en el recinto llegaba el momento esperado por muchos,
llegaba el momento del cabeza de cartel del viernes, llegaba el momento de AMARAL. EL concierto empezaba con clásicos conocidos de la
banda como"Marta, Sebas, Guille y los demás", "Revolución" o "El Universo sobre mí" que eran coreados por la multitud
con precisión suiza. EL repertorio elegido para la noche caminaba por
temas, generalmente tranquilos, del cancionero del grupo maño como "Cuando suba la marea", "Ruido", "Entre la multitud" o "Mares igual que tú".
El momento más eléctrico del show llegaba con "Kamikaze" y "Hacia lo salvaje" que volvía a terminar con el chute de fuerza
que supone el poema "A Galopar" de Rafael Alberti y
que Paco Ibáñez elevó a canción
emblemática. El cambio de vestuario de Eva introdujo un nuevo elemento
de color y un efecto visual que le daba una nueva presencia en el
escenario. Llegaba el precioso tema "Halconera" de su último
disco para cerrar la noche, quizás, de forma un poco sorpresiva para
todo el público asistente y no sabemos si para alguno de los que
estaban encima del escenario en ese momento. Cuando parecía que Eva
salía del escenario, para dar al staff el elemento en forma de cabeza
de halcón que cubría su cabeza al inicio de la canción, se
encendieron las luces y se dio por concluido el show. Nos faltaban algunos
clásicos de la banda del peso de "Como hablar", "Sin ti no doy nada" o "Estrella de mar" y que
tan bien son recibidos en festivales multitudinarios. No sabemos si es que
Eva tenía algún tipo de problema de salud. Si algo podemos
matizar sobre el concierto bien ejecutado de AMARAL es que la falta
de una guitarra acompañante más sobre el escenario hace que Eva
tenga que tocar más veces la suya y la fije más de lo necesario
al pie de micro y esto reste un poco de movilidad al show. Por otra parte,
quizás hay un exceso de coros que no dejan ver de manera tan
nítida la magistral voz de la chica del dragón.
La noche y las estrellas ya hacía rato que se habían apoderado
del Sonorama y era el turno para LEON BENAVENTE. Era el momento de
volvernos locos, de chutarnos energía en vena, de sentirnos vivos.
Abraham Boba y los suyos se marcaron un concierto perfecto de ritmo, de
intensidad y precisión sonora, perfectamente arropado por un potente
juego de luces y sin hacer uso del recurso tan manoseado, alguna vez sin
tanto éxito, de las pantallas detrás del escenario.
Y si, no es la mejor manera de ver su concierto sentado en una dura silla
de madera, cuando el cuerpo te pide saltar a ritmo"Ser Brigada", "La Ribera", "Estado Provisional" o "Disparando a los caballos" pero se nos olvidaba rápido
esta circunstancia, metidos en un espectáculo sencillamente brutal.
Algunos ratos de tregua para el descaso nos dieron con temas como"Cuatro monos", "La canción del daño" o "Tu vida en directo".
Pero Abraham, Luis, Edu y Cesar no se
habían subido al escenario a firmar un buen concierto, se habían
subido al escenario para volvernos locos, para pellizcar conciencias con
letras punzantes y para hacernos recordar que la música nos alimenta
el alma y aún tenemos las venas llenas de burbujas de sangre
hirviendo.
Y si, a nuestro criterio, fue el suyo el mejor concierto de la noche y al
mismo nivel de Viva Suecia el día anterior.
Después del éxtasis de los leones, bien entrada la noche y con el
recinto aun lleno, llegaba un momento muy deseado por nosotros. Por primera
vez se subía ARDE BOGOTÁ al escenario delSonorama Ribera para presentar sus trabajos "La Noche" (2021) y "El Tiempo y la Actitud"
(2020) el grupo de Cartagena. Habíamos escuchado sus canciones en
nuestro reproductor, pero queríamos saber si el directo se
mantenía a la altura de lo grabado en el estudio, si la personal voz
de Antonio (vocalista de la banda) tenía los mismos matices en directo
y si las potentes letras no perdían fuerza encima del escenario.
Con la actitud, la personalidad y el desparpajo, impropio de un grupo nobel
en este tipo de eventos, empezó el concierto. Desde el primer tema ya
nos quedó clara una cosa, el público se había quedado a ver
a Arde Bogotá, porque cantaban cada una de las palabras
que salían del escenario arandino. Pasaban los temas y el grupo
demostraba una gran consistencia sonora y los temas sonaban limpios y bien
armados. Para seguir con las alabanzas al joven grupo, la personal voz de
Antonio sonaba en directo exactamente igual que en el disco, algo bastante
poco habitual en estos tiempos de tanta ayuda prefabricada adicional de
estudio.
Con solo un disco y un EP el grupo ya tiene temas que parecen de culto como "antiaéreo" y "Exoplaneta" que funcionan a la
perfección en directo. Acompañadas por muy buenos temas como"Te van a hacer cambiar", "Tan alto como tus dudas" o "Quiero casarme contigo" presentan un set list robusto. Necesitan
tiempo y conciertos para ir puliendo detalles, pero creemos que tienen todo
lo necesario para ser el cabeza de cartel de este festival dentro de unos
años, solo va a depender de sus ganas de conseguirlo, porque el
talento lo tienen. Sin duda alguna, ARDE BOGOTÁ es la
revelación de este Sonorama 2021 y espero poder confirmarles en
persona dentro de unos años, a Antonio y los suyos, esta
predicción (aunque en ese momento serán una gran banda,
habrá solo tiempo para medios masivos y no se podrán acordar de
esta humilde crónica).
DIA 3:
El sábado era un día especial, un nombre por encima de todos, una
banda que es un referente de culto, el grupo en el que se aglutina entero
el más que manoseado término del "indie", los chicos que metieron
una tarde, en un solo concierto, 38.000 personas en laCaja Mágica (Madrid), el sábado era el día de VETUSTA MORLA.
Un clásico de festival y todos unos veteranos como LA HABITACIÓN ROJA no podía faltar en una edición tan
especial como esta. Un Sonorama donde se agrupaban tantos y tan variados
sentimientos, por todo lo que hemos vivido con esta pandemia y la no
celebración del festival el año pasado. Era la ocasión
perfecta para brindar por todas las bandas que han sido historia de este
evento que va más allá de la propia música. Sonorama es un
sentimiento.
No podemos olvidar destacar el ritmo frenético sobre el escenario
cuando había que montar y desmotar todo lo que llevaba cada grupo en
escena. Con milimétrica puntualidad empezaron los conciertos y sin
problemas sonoros de importancia que en el lado de las sillas se pudieran
percibir. Ha habido ediciones con más problemas técnicos que esta
edición que se ha celebrado en estas circunstancias tan difíciles
para los técnicos.
Cual crupier en el casino y justo después de la aparición de Javier Ajenjo (Director del Festival) en el escenario para brindar
por esta edición tan complicada, ya podíamos decir la frase de "No va más". Era la hora de ver sobre las tablas, después
de 6 años, a Vetusta Morla.
Pucho estuvo hablador todo el concierto e interactuando constantemente con
el público. Al inicio del show le vimos preocupado con el sonido de
alguno de los elementos que estaban encima del escenario, esto le llevo a
realizar algún gesto más que intenso y que incluso le llevo a
abandonar por unos segundos el escenario para hablar con su staff.
En esta gira de clásicos hubo tiempo para temas que están
clavados ya en nuestra mente como "Laderiva", "Cuarteles de invierno", "Valiente" o "Maldita dulzura". No podemos dejar de mencionar la
colaboración de "Fetén fetén" y como se viene
nuevo disco encima del grupo madrileño, nos regalaron el primer
adelanto ya estrenado del mismo "Finisterre".
Te puede gustar más o menos el grupo, te puede atrapar más o
menos pero no hay discusión posible sobre lo que hacen encima de un
escenario. Son la mejor banda de este país, con un directo limpio y
muy bien trabajado, la compenetración de todos es prefecta, con un
desarrollo de iluminación y visual brillante y con una solvencia al
alcance de muy pocos.
Fue una actuación que hizo un recorrido por los grandes temas del
grupo de todas sus épocas, un show enérgico, vibrante, sin tiempo
para el descanso, sin temas de relleno y sin esas fases valle a mitad de
concierto tan peligrosas en los directos. A los madrileños se le fue
un poco el tiempo de actuación, de lo previsto en un primer momento
por la organización, pero no creo que nadie se diese cuenta y mucho
menos que le importase ni lo más mínimo (Ojalá hubieran
estado 30 minutos más). VETUSTA MORLA volvió al Sonorama
para confirmar que son el faro de guía musical nacional en la
actualidad.
Después de la actuación de los madrileños, llegaba el
momento de soltar el cuerpo un poco, de bailar y que mejor manera de
hacerlo que con la diversión de VARRY BRAVA. A ritmo de su
último trabajo "Hortera" el grupo levantaba los
ánimos, los brazos y algún culete del asiento del respetable.
Llegaba la hora, la de hacer balance, la de asimilar lo vivido, la de
comprender lo que ha supuesto la edición 2021. Mientras
apurábamos los últimos tragos de nuestras bebidas, era JACK BISONTE el encargado de bajar el telón, por este año,
en Aranda de Duero.
Permítanme esta licencia futbolística para cerrar esta
crónica, para cerrar el Sonorama más extraño de nuestras
vidas….
"Sonorama…you will never walk alone"