A pocas horas del último baile de IZAL, del final de los finales,
hemos tenido el placer de poder charlar con Mikel para hacer repaso de todo
lo vivido por la banda en estos 12 años de vida. Momento de balance,
momento de cerrar un ciclo con una fiesta multitudinaria en Madrid y con el
fiel reflejo que ha sido esta banda para todos los que la hemos seguido
desde su nacimiento, buena música, sonrisas en el rostro y
sensación de felicidad profunda.
Recuerdo cuando vuestro manager me comentó que tenía un grupo que
iba a ser la ostia y preparamos, casi a ciegas, aquella entrevista que
hicimos en una pizzería (hoy cerrada) de la Calle Ballesta de Madrid.
En 2014 os volvimos a entrevistar cuando ya erais una banda relevante en el
panorama nacional y ahora cerramos con vosotros esta historia. Os hemos
visto crecer como banda desde el inicio y desde cerca, lo cual nos
enorgullece bastante y no podemos estar más agradecidos por darnos la
última entrevista de IZAL.
Hagamos un ejercicio y volvamos, por un segundo, 12 años
atrás a aquella pizzería. ¿En aquel momento
pensabais en que llegaríais a ser una banda de masas que
llenase 2 días seguidos el Wizink Center o ser el grupo cabeza
de cartel de Sonorama?
En aquellos momentos pensábamos cómo pagaríamos esa pizza.
Suena tópico pero así empezó todo. Con la única (y
extremadamente complicada) meta de intentar pagar alquiler, comida y
facturas con la música. Lo que ha venido después ha sido una
locura que nadie suele tener el valor de soñar.
Desde fuera ha sido brutal ver donde habéis llegado.
¿Cómo se han vivido desde dentro estos 12 años?
Pues con muchísimo trabajo. Han sido cientos y cientos de pasos
pequeñitos hasta recorrer este camino increíble. No nos hemos
saltado ninguna fase, ninguna pantalla de este juego. Estuvimos tocando
durante unos años para 20 o 30 personas y luego la bola de nieve del
boca a boca echó a rodar, así de sencillo y milagroso.
¿Qué momento o par de momentos realmente especiales os
quedáis en el bolsillo de estos 12 años de Izal como
banda?
Buff, es imposible elegir. Hemos vivido muchísimas noches que nos
parecían inalcanzables pocos meses antes. Por nombrar alguna, el
primer Sonorama como artistas en 2011, la primera vez que el público
cantó nuestras canciones en el Café La Palma de Madrid en 2012,
la primera sala Sol, la primera Riviera, el primer Wizink, el primer verano
loco de festivales en 2013… m
¿Qué "pero" os pondríais o qué se podía
haber hecho mejor?
Nos queda la espinita de haber saltado el charco con algo más de
convicción, México, Colombia, Argentina, Chile… nos
quedamos a medio caminar…
¿Qué ha ganado y que ha perdido Izal como banda en estos
12 años?
Hemos ganado experiencias, aventuras, risas, popularidad, muchas
cosas… Hemos perdido tranquilidad, inocencia…
¿Seguir con "el Baile" durante más tiempo, mientras todo
se derrumba, hubiera llevado al grupo a un punto de no retorno
totalmente definitivo?
Creemos que es un privilegio acabar de esta forma, en un abrazo sincero,
quizás en el mejor momento del grupo a todos los niveles, eso es un
lujo que pocas bandas que han vivido todo lo que hemos vivido nosotros
pueden disfrutar.
En todo este tiempo siempre he tenido la sensación de que Izal
no ha parado ni un segundo. Han sido 12 años vertiginosos de
discos, conciertos y giras cada vez más brutales en todos los
sentidos ¿Creéis que esa falta de descanso, esa falta de
tomar aire para respirar, ese oxigenarse de la banda ha sido uno de
los detonantes del final del grupo?
Desde luego todo ha sido de una intensidad apabullante. Tenemos la
sensación de haber condensado 25 años de trayectoria en 12. Pero
creemos que no cambiaríamos ni una coma de la historia, siempre
hicimos lo que nos apetecía en todo momento. Y nos apeteció esa
intensidad. Ahora es momento de cerrar esa etapa y empezar otra.
A mi juicio, Hogar es el mejor disco de la carrera de Izal.
¿Cómo se asimila o se gestiona que la gira de
presentación de un disco se convierta en la de despedida de la
banda?
Ha sido extraño. Compartimos ese sentir de que Hogar ha sido el disco
más completo, más maduro, más rico en matices… Es un
disco muy emocionante y emocional que encima se ha acentuado con las
circunstancias de la gira. Todo es nostalgia en nuestra cabeza con este
disco. Pero ahí queda.
Con la separación del grupo se va a quedar vacante uno de los
huecos de los "cabeza de cartel" en los festivales de este
país. ¿Cómo veis el panorama nacional y quién
creéis que os puede suceder en ese trono?
Hay mucho talento en este país, no va a ser difícil en absoluto
cubrir ese hueco y de hecho siempre es positiva la renovación de una
escena musical.
Pensando ya en el último baile, en estos 2 conciertos finales
que quedan en Madrid, dentro de lo que se pueda contar,
¿Serán conciertos distintos y especiales en cuanto a
formato, invitados y contenido?
Es inevitable que vayan a ser especiales, vamos a intentar dar un gran
concierto, disfrutarlo, ser capaces de ser conscientes del privilegio y
darlo todo como siempre hicimos estos 12 años… porque del resto
estamos seguro que se va a encargar el público.
Ahora que llega el final de los finales ¿Cómo
definirías que ha sido Izal?
Un sueño cumplido por cinco completos desconocidos que acabaron siendo
familia.