El GIGANTE es el otro festival. Otro concepto que va más
allá y es lo primero que queríamos destacar en esta crónica. Vivimos una
situación jodida en la que sacar adelante un festival de estas
características es muy difícil y las medidas que se toman no son del gusto
de todos (como ya vimos en el Sonorama) pero no queda otra opción si
queremos disfrutar de la música en directo. Pero queremos destacar que
frente a esta situación jodida, en el Gigante todo era una sonrisa por
parte de cada uno de los miembros del staff del evento. Es de agradecer que
desde el puesto de asignación de pulseras, las personas que te ponían un
mini, los que te chequeaban tu zona asignada, la seguridad o las personas
que se afanaban por tener todas las zonas del recinto limpias…lo hicieran
con una enorme sonrisa y amabilidad.
El recinto era amplio, las zonas de restauración con distancia más que de
sobra entre las mesas y en ningún momento hubo sensación de agobio. Otro
punto importante a destacar es el público asistente que guardó las medidas
de seguridad de manera ejemplar, usando la mascarilla, sin levantarse de
sus sillas y con un respeto por los músicos y su música…que es de
agradecer.
AMARAL
fueron Gigantes en la noche del sábado y su actuación fue la que más gente
congregó en el recinto Alcalaíno para ver alguno de los shows de esta
edición de 2021. Después de verles en el Sonorama, hace apenas 15 días,
teníamos muchas ganas de volver a ver su directo. En la noche del sábado
nos pusieron a “galopar” como caballos desbocados por la noche de
Alcalá. El show empezaba con
Ruido, El Universo sobre mí y Marta, Sebas, Guille y
los demás
y el recinto se hacía una única voz a coro. Pronto veíamos modificaciones
en el set list con Soledad y Moriría por vos. El concierto era dinámico, con
ritmo, un sonido muy limpio llegaba a las sillas del recinto y la imperial
voz de Eva brillaba sobre el escenario.
Sin tregua, sin descanso, intenso y con ese brillo que nos enamora en la
mirada gatuna de Eva que tanto nos gusta, así era el concierto de los
maños. Revolución, Mares igual que tu o Entre la multitud
sonaban rotundas. Nos volaban los minutos del concierto y llegaba la salida
del grupo del escenario para el asalto final. El final del concierto
cambiaba de orden y el chute de energía para las venas era arrollador. No
es secreto alguno que nos flipa cuando los amarales tiran de las guitarras,
se ponen eléctricos y sueltan la rabia y el inconformismo del
Rock&Roll. Que no cambie nunca ese final, porque es una sobredosis para
nuestras venas. Kamikaze y Hacia lo Salvaje fueron el broche perfecto que
acabo por todo lo alto, con público y banda, enchufados a tope al show. No
sé si el cuerpo del que escribe lo aguantaría, que los años pasan factura,
pero un final con Kamikaze, Revolución y Hacia lo Salvaje, debe
ser una puta locura.
Si hablamos de un directo brutal, debemos hablar de VIVA SUECIA. Los de Murcia, que este fin de semana hacían
triplete viernes, sábado y domingo, están por méritos propios en el trono
del indie nacional en este momento. Rafa Val tiene un carisma, una potencia
y una fuerza que marcan la diferencia que hace la suma perfecta para que
sean la banda del momento.
Lo que te mereces, Que querías ser de mayor, Amar el conflicto, Te
prometo
o Permiso o Perdón reventaron el patio de butacas
para vibrar a un solo pulso entre banda y público.
Algunos tenemos fe
en la música y gracias a VIVA SUECIA nos recuerdan que
estamos vivos y que la sangre aun corre por las venas
No sabemos si ARDE BOGOTÁ fundaran cartagonova en algún
exoplaneta pero, lo que es una realidad, es que son un soplo de aire nuevo
y fresco en el viciado y recurrente mapa sonoro del panorama musical y
festivalero nacional. Un mapa donde parecía repetirse de manera recurrente
la misma fórmula.
Contundentes, con el descaro de la juventud y las tablas, impropias, de un
grupo tan joven se subieron al escenario del Gigante 21 para hacer cantar a
pleno pulmón a la gente que estaba en el recinto.Virtud y Castigo, Quiero casarme contigo o Millennial conforman un núcleo duro de canciones
del set list que arman de manera muy solvente un directo potente. Un grito
desesperado por salvar un icono de su tierra, SOS MAR MENOR fue el momento
en que Antonio se bajó del escenario para cantar Nos van a hacer cambiar. En tiempos de teclados,
sintetizadores y más tecnología de cajón, ver 3 guitarras eléctricas a la
vez, encima de un escenario, a pleno rendimiento sonoro, es simplemente un
deleite para nuestros oídos.
No faltaron ni Exoplaneta, niAntiaéreo, momentos estelares del concierto. Con Abajo terminó el show eléctrico, directo y
enérgico de Arde Bogotá y con ella… el festival. Seguimos
emocionados con un grupo que con su primer trabajo se han plantado en los
festivales de nuestro país con esa solvencia, esa visión de banda, esa
unidad sonora y ese empaque sonoro y visual que les puede llevar hasta
donde sus deseos alcancen.
Son nuestra debilidad y siempre nos ganan en directo, ya sea en una sala o
en un festival, pero EMBUSTEROS no se dejan nada nunca en
el bolsillo. Están presentando su último trabajo Babel y volvieron a dejar las buenas sensaciones
de siempre. José Espín y los suyos son sensibilidad y fuego encima
del escenario y con temas comoDosmilveiente, Miedo, El ascensor, El Baile o Lo imposible compusieron parte de un set list muy
cuidado para la ocasión. Ahora esperamos para verles en la madrileña sala
El Sol el próximo mes de Noviembre.
Aunque sentados, bailamos al son de XOEL LOPEZ que hizo un
recorrido perfecto por toda su trayectoria musical. Presentó temas de su
último trabajo pero no dejó pasar la ocasión para deleitarnos con clásicos
como Ningún Hombre, Ningún Lugar, Lodo o La espina de la flor de tu costado. Esperamos
pronto volver a bailar a tu ritmo Xoel.
La elegancia de LA BIEN QUERIDA nos conquistó su directo
tranquilo y se metió al público en el bolsillo que no dejo de cantar temas
como Muero de Amor, De momento Abril y Poderes extraños.
Esta ha sido la crónica de un festival, del otro festival, la crónica del
GIGANTE 21.