Parece que la música vuelve a las venas para recorrer nuestros cuerpos
ahora que se acerca el buen tiempo. Este fin de semana se plantabaSHINOVA en Madrid con dos fechas y dos pases por cada día enLa Riviera. Han sido 4 conciertos con el cartel de sold out colgados en todos ellos desde hace un tiempo ya y con un
público con muchas ganas de comprobar en directo como suena "La Buena Suerte".
Ejemplar la organización de LiveNation (promotor de los shows)
en la entrada, acceso a la sala, ubicación de los asistentes y salida
del recinto. No entraremos a comentar las estrictas medidas de seguridad
que hacen que el publico permanezca formalmente, bien sentado, en su
asiento y con las distancias adecuadas entre asistentes (aunque para ir al
show hayas ido 40 minutos en el metro de Madrid, de pie, rodeado de gente
sin distancias mínimas y en un habitáculo de medidas reducidas).
Pero lo de la famosa "libertad" de Madrid, lo dejamos para otro
capítulo.
Como uno se nos hacía poco, estuvimos en el pase de las 21:00h del
viernes y en el de las 18:00h del sábado y podemos decir, que buena
suerte la nuestra por poder disfrutar de este pedazo de banda. Los shows
duraron 90 minutos y empezaron con gran puntualidad. Ha mejorado mucho, y
para bien, el juego de luces que ha tomado una mayor relevancia y que tiene
momentos realmente brillantes en la atmosfera del concierto. La Riviera no es una plaza sonora fácil para que los grupos
lleguen a sonar bien pero Gabriel y los suyos sonaron limpios, potentes y
con un plus de fuerza sobre las tablas. Si somos muy perfeccionistas, en
algunos momentos la guitarra y los coros de Erlantz sonaban
demasiado altos y se hacían muy patentes en el sonido de la
canción. Más que un apoyo de fondo, llegaban a ser una segunda
voz.
Los conciertos empezaron conPuedes apostar por mí, Gigantes y Cartas de Navegación. Energía a tope y
presentación de credenciales para lo que iba a ser cada show. Nada de
guardar en el bolsillo fuerzas para el siguiente concierto. Porque Shinova se planteó que cada concierto fuera distinto,
único y que no fueran una repetición de canciones en 4 pases.
Hubo tiempo para temas de trabajos anteriores comoVolver, Para cambiar el mundo, Niña Kamikaze o Que Casualidad.
No hubo tiempo para ese teatrillo del bis, de la salida del grupo del
escenario y la vuelta a las tablas. La banda tocó de seguido la hora y
media y fueron cayendo con mucho éxito los temas del último
trabajo. Mucho feelling en temas comoTorre de Naipes, Ídolos, La Sonrisa Intacta o Palabras.
Te Debo una canción
cerraba los shows y era la despedida hasta el siguiente pase. Quizás
la revolución que supone Mirlo Blanco sea algo más
efectiva para cerrar el set list y dejar las pulsaciones del público
por todo lo alto.
Shinova ya tiene su hueco en el panorama musical nacional actual, con un
directo sólido, intenso, basado en buenas canciones y con un sonido
que han pulido de manera brillante en esta nueva gira. Esto ya es un gusto
personal o manía de uno que se hace mayor, pero creo que para generar
una mayor idea y sensación de banda, sería bueno crear una mayor
unificación visual de la banda encima del escenario. Seguramente sea
una simple idea de marketing visual, pero suele ser bastante efectiva.
Esperemos que pronto podamos volver a vivir conciertos lejos de la atadura
de las sillas y podamos saltar a pierna suelta. Desde luego eso y vivir el
directo de Shinova es totalmente La Buena Suerte.