Cuando Amaral anunciaba su concierto en Candeleda (Ávila) todos nos quedábamos boquiabiertos ante el recinto que
albergaría el concierto, el patio del instituto. La relación que une a los Maños con los organizadores del Ecopop daba algunas
pistas de porque este peculiar escenario, en un pueblo de algo más de 5000 habitantes, acogía un concierto de Amaral.
Nos ofrecían un espectáculo que prometía ya desde su inicio, pues en la prueba de sonido se podía escuchar desde el recinto a los de
Zaragoza probar canciones como Have You Ever Seen the Rain (que finalmente no estuvo incluida en el Set List) o Rogaciano, el Huapanguero, que nos recordaba a la gran Chávela Vargas, fallecida tan solo unos días atrás.
Comenzaba la noche con solo 5 minutos de retraso y Eva lucía un look diferente al que ha protagonizado casi toda la gira. Abandonaba el negro y blanco
por la versión veraniega que ya utilizó en Málaga, la calurosa noche bien merecía este cambio.
Hacia lo Salvaje
abría su repertorio, como ya es costumbre en esta gira, y nos anunciaba que tocarían todas las canciones que componían el disco y algunas
más de sus discos antiguos.
Pocas sorpresas en el Set List y bengalas desde la primera fila en El universo sobre mí. Llegaban éxitos comoUn día más, con los arreglos que han añadido en esta gira, Moriría por vos yHoy es el principio del final. Los maños calentaban aún más si es posible el ambiente trasladándonos al averno con Las puertas del infierno, que enlazaban con No sé que hacer con mi vida y los sensuales bailes de Eva.
Llegaba el momento exclusivo de la noche. Toni Toledo, Chris Taylor y Jaime García Soriano abandonaban las tablas por unos
minutos, dejando solos a Eva y Juan, que así, en un ambiente que daba la sensación de ser más íntimo, nos contaban que
estaban inmersos en la grabación de un tema que solía cantar Chávela Vargas, La Chamana. Insistían en el respeto profundo
que tenían a la gran dama de la canción mexicana, poniendo de manifiesto el pesar que sentían porque ella no hubiera podido escuchar el
tema, y pedían clemencia por ser la primera vez que lo interpretaban en directo, a lo que los presentes respondían con un aplauso unánime.
Atónitos tras los registros de Eva, en la primera estrofa ya se escuchaban aplausos y un silencio sepulcral, pues esa voz lo merecía. Al
finalizar la canción, lanzaba con su mano un beso al cielo.
Volvían los instrumentos a llenar el escenario, con el duelo de guitarras entre Soriano y Aguirre en Robín Hood. Matices diferentes
al final de Antártida, y la voz entrecortada de Eva cuando explicaba que era difícil contar que Olvido era una
canción escrita para su madre.
Llegaba el primer Bis con En solo un segundo, sus tubos y el Theremin en la parte final, impecable y cada concierto en esta gira mejor si eso
es posible.
Después de Kamikaze y Sin ti no soy nada, y al grito de "Hoy es el día…" llegaba Revolución, cargada de luces, que se proyectaban en los edificios colindantes, euforia y rabia cuando la Frontwoman cedía el
micrófono a los presentes para que a modo de mantra Revolución invadiese Candeleda.
Tras más de dos horas de música y cerrando con Cuando suba la marea, Amaral nos dejaba el sabor de que sea cual sea el escenario
que albergue sus temas siempre el espectáculo que ofrecerán será un directo arrollador cargado de energía y feeling con su
público.
Texto: Shara Sánchez.
Foto: Jorge Torresano.