La flor más bella de
NACHO VEGAS

La flor más bella de NACHO VEGAS

Hacer crónicas de los conciertos de Nacho Vegas, quizás, es una de las tareas más difíciles para los que nos dedicamos a transmitir lo que pasa en un escenario. Creo que queda lejos de cualquier duda que el astur es una de esas personalidades especiales… tímido, introvertido, abierto al mundo desde su espacio personal, comprometido pero alejado de la pose facilona, contador de lo cotidiano y de lo que suele pasar desapercibido o de lado para la gran masa.

Las Noches del Botánico es, posiblemente, el mejor recinto para disfrutar de una tarde/noche de concierto. Tumbonas, mesas altas bajo la sombra de los árboles, frescor en el desierto que es Madrid en verano, tienditas donde ver artesanía, zonas donde llenar el estómago para recuperar fuerzas y los espacios Alhambra para refrigerar el cuerpo. Para el concierto del viernes se había llenado toda la pista con sillas para ver un show al que acudieron unas 1.500 personas aproximadamente.

Muchas han sido las veces que he podido disfrutar de Nacho Vegas en directo pero la del pasado viernes, en Las Noches del Botánico en Madrid, la puedo situar dentro de mi top más especial. Siempre recordaré la primera vez que le vi en directo en la Sala Joy Eslava y donde algo cruzó mi cuerpo esa noche. En mi bolsillo de los recuerdos va el concierto en el Circo Price, con la gira de Violetica, donde fue la suma perfecta de sentimientos y emociones. Un concierto brillante, con unas colaboraciones para enmarcar y con el componente emocional de ser el último concierto donde tocarían junto a Nacho Vegas la parte de León Benavente que le acompañaba desde hacía tantos años (Abraham Boba, Luis Rodríguez y Edu Baos). Y desde el pasado viernes va en otro bolsillo el concierto de Las Noches del Botánico.

Estuvimos en Toledo viendo la presentación de Mundos inmóviles derrumbándose ante unas 400 personas en el Círculo del arte. El gran encanto de la sala hace del concierto una experiencia mucho más íntima y personal. El viernes era el momento de verlo en un gran escenario y en un gran recinto.

Con total puntualidad empezó en concierto con un Nacho despojado de su traje granate que ha lucido durante la gira y ataviado con una camisa negra y unos vaqueros acampanados azules desgastados. Su habitual y protector flequillo contra la timidez había sido drásticamente recortado, dejando ver esta vez unos ojos grandes, abiertos, vivos y con la ilusión de las grandes citas.

Belart inicio la noche y aunque en el jardín botánico no sea lo mejor, ni lo más fácil ver a una rosa morir, el mensaje es bastante más profundo y simbólico. Porque si, porque nos falta un cielo nuevo bajo el que vivir. Parte del Coru Antifascista Al Altu La Lleva acompañó la actuación de Vegas durante todo el show. En la Cuidad Vampira siempre lo mejor es matar vampiros pero como se le "escapó" en un momento de despiste a Nacho…. Saldremos esta noche a "¡¡¡Matar Fascistas!!!".

El escenario llevaba las grandes bolas blancas que colgaban del techo y que también reposaban en la parte lateral del mismo. No podemos dejar de mencionar tampoco el brillante trabajo de iluminación que hubo sobre las tablas, especialmente bonito. La nueva/vieja banda va engrasada a la perfección a estas alturas de gira. Joseba y Manu son ya veteranos pero Hans, Juliane y Ferrán se han acoplado maravillosamente para generar un sonido limpio, nítido y directo.

Temas del último trabajo como Ramón In, Big Crunch o El Don de la Ternura se mezclaron con canciones más clásicas comoMiss Carrusel, El Ángel Simón, La Pena o la Nada o La Gran Broma Final.

Si has visto alguna vez a Nacho encima del escenario, es un tipo alto el astur, aparentemente poco ágil y con movimientos lentos, por momentos casi como los de un perezoso acompasado al ritmo de la canción. Para sorpresa de propios y de extraños Nacho se subió a uno de los altavoces que perimetraban el escenario desde el suelo (esto si lo hemos visto otras veces) pero para el éxtasis general y mío personal (por muchos motivos es una alegría verlo así) se bajó del altavoz a la pista para seguir cantando. Momento en que todo el público se levantó y se acercó a la zona donde estaba Nacho para cantar junto a él. Este momento es de los que se quedan clavados de verdad.

Con El Hombre que casi Conoció a Michi Panero se despedía la noche, como es habitual en sus set list, y con ello uno de los conciertos más especiales de los últimos tiempos. No nos quedan muchas tablas musicales de salvación y debemos apretar bien fuerte las pocas que nos quedan. Con la retirada anticipada deBunbury, que nos deja bastante huérfanos, nos quedanNacho Vegas, León Benavente y la esperanza de Viva Suecia para configurar una constelación de planetas a la que le rodean estrellas comoVetusta Morla, Leiva, Shinova, Embusteros, MClan o Amaral. Sin contar que Izal se baja de manera indefinida de los escenarios.

Autor: Víctor López
Lugar: Madrid
31 de julio de 2022