La noche se teñía de verde, blanco y rojo, de aroma a tequila reposado y las expresiones mexicanas volaban entre los presentes, recordándonos así que los orígenes de Zoé vienen de una tierra donde han tocado el cielo con su música. Sin duda, America latina está rendida a sus pies y los premios que acumulan en su haber demuestran que han hecho las cosas de forma impecable en su ya extensa carrera.
Con aproximadamente quince minutos de retraso hacían su aparición sobre el escenario los de Cuernavaca. Por orden y con calma, uno a uno todos los miembros de la banda iban tomando su posición sobre las tablas, aunque sin duda, la aparición de León Larregui provocó la mayor ovación entre los congregados en la madrileña Sala Joy Eslava. El gran carisma y personalidad de los integrantes del grupo no dejaban muchas dudas que la noche iba a regalarnos uno de los mejores directos que se pueden disfrutar en la actualidad.
Abrían el show con Memo Rex en un escenario prácticamente en completa oscuridad. Desde el primer acorde, un público volcado cantaba sin parar uno tras otro los temas del set list. A nadie dejaron indiferentes temas como Sombras, Dead o Vía Láctea que el mismo León describió como un tema ya "antigüito". Sin duda, Poli Love y su belleza mexicana exaltaron a todos los fans del grupo mientras el líder de la banda mexicana cedía el micro a los presentes para que la letra fluyera entre el publico. Nada, tema que interpretan en su disco junto a Enrique Bunbury y que supuso un gran altavoz para el grupo dentro de nuestras fronteras, tuvo un lugar muy importante en la noche ya que fue uno de los temas más coreados por el público dentro de el show. Los sintetizadores otorgan a los Zoé el toque psicodélico que les hace únicos y que les han diferenciado de otros grupos, armados hasta los dientes de buenas razone musicales, supieron demostrarlo en Joy Eslava.
Antes de que se retiraran en el primer bis, varias fans de primera fila se subieron al escenario de manera espontánea para abrazar a León, quien correspondió de manera amable a su gesto de afecto, algo a lo que no estamos muy acostumbrados ya que la seguridad de los recintos suelen estar muy pendientes de estos pequeños incidentes. A pesar de sus pocas palabras, pues fue Sergio Acosta, guitarrista de la banda, quien a la vuelta del bis agradeció a Madrid y a México la presencia en la apertura de su gira en España. Como anécdota también recordaron cuando por primera vez llegaron a nuestro país y tocaron de manera gratuita, pues aun no se les conocía, y se sentían orgullosos de llenar la sala. El bis final se compuso de Reptrilectric, Soñé y No me destruyas con el que se despidieron del público madrileño.
El recital llegaba a su fin. Hora y media de música llena de energía sobre el escenario. Entre el público pudimos ver muchos músicos conocidos que decidieron acompañar a los mexicanos en su estreno como Leiva, David, batería de Vetusta Morla o Robert Castellanos, bajista de la banda de Bunbury. Los Zoé saben rodearse de buenos amigos y su música no deja indiferente a nadie.
Ahora nos quedamos esperando nuestra próxima cita con ellos.
Texto: Shara Sánchez.
Foto: Víctor López.