El pasado viernes fue turno para Madrid en la presentación que está haciendo Shuarma por toda España de su último
trabajo "Grietas". La sala elegida, El Sol, una de las míticas
salas de conciertos en Madrid, como el propio artista comentó, presentó un lleno
absoluto para ver al músico barcelonés.
Pasaban unos minutos de las 23.00h cuando Shuarma
apareció en el escenario acompañado de su compañero en Elefantes, Julio Cascán
al bajo, Mole en la batería y Valen a la guitarra. "Solo"
fue el tema con el que rompió el fuego y dio comienzo a casi dos horas de un
rock eléctrico en un directo sin fisuras.
Sonaron todos los temas que componen Grietas
pero también hubo hueco para temas de El poder de lo frágil, Universo, de
su banda anterior Elefantes y para una versión de Antonio Vega. Tema a tema
y sin forzar el show, el concierto fue aumentando de temperatura y de la mano
de su Fender Telecaster y a golpe de rock de alta calidad se fueron sucediendo temas
como Lo que queramos creernos, Rompe el espejo, Otra ráfaga de luz o Tú. En "Dame
más veneno" vimos especialmente involucrado y afectado al músico que no
paró de gesticular durante toda la canción con las maracas que utilizó para acompañar el tema.
Sin duda, uno de los momentos más intensos, en lo emocional, fue cuando Shuarma hizo la versión
de "Elixir de Juventud" se su admirado Antonio
Vega y que coreó con mucho cariño todo el público asistente. La noche contó
con varias anécdotas pero quizás la más curiosa fue cuando el músico contó que
el camerino de la Sala Sol está lleno
de pintadas que los grupos que han actuado han ido dejando a lo largo de los
años y que le fue muy emocionante ver la que dejaron ya hacia unos años con Elefantes en ese mismo camerino.
Para poner fin a la primera parte del show y volver con un bis intimista compuesto por cuatro
temas, más el regalo final, no había mejor canción que el single con el que nos
ha presentado su ultimo trabajo "Llueven piedras".
Sin dejar que se enfriase el ambiente, volvió a aparecer sobre el escenario con toda la banda
para tocar "Habrá que caer". En este momento se quedó Shuarma solo sobre
el escenario para dar comienzo a una parte más intima y personal donde afloró
la parte más espiritual del artista, donde solo contó con el acompañamiento de
una preciosa guitarra Guild acústica para regalar a nuestros sentidos En el pecho, Prefiero estar aquí y El
tiempo.
El concierto acabó con "Azul", ya con toda la banda otra vez sobre el escenario. Tema que
se ha convertido en un himno dentro de su carrera y en todos sus directos. Esta
última canción se convirtió en un viaje casi espiritual que unió a músico y
público.
No hace mucho nos decía Shuarma, en la entrevista que le hicimos, que estaba muy feliz con
este disco porque sentía que había estado muy acertado a la hora de expresar y
transmitir sus sensaciones y sentimientos. El directo de presentación no fue
menos y sin darnos cuenta estábamos flotando como Nubes blancas dentro del mundo, a veces frágil y a veces hostil,
que la mirada transparente del barcelonés nos muestra a lo largo de su carrera.
Las canciones son sabias y tienen su momento según comentó el músico durante el concierto y, a tenor de lo visto
el pasado viernes, este es el momento de Shuarma.
Texto y foto: Víctor López.