Al igual que se extinguen especies y desaparecen profesiones de toda la
vida, también corren peligro formas de conocer y entender la
música. Fino Oyonarte es de una estirpe que se agota y
es la de los músicos curtidos en salas y clubs. Ahora que casi todo se
mueve todo al golpe de festivales, sin darnos cuenta vamos vaciando el
circuito de salas que ha sido el granero de muchos de los músicos que
son referentes en este país.
Fino Oyonarte
(Almería, 58 años) formó parte de grupos tan reconocidos de
la movida como Glutamato Ye Ye o de su banda de rock Los Enemigos en la que es bajista. Con motivo de la salida al
mercado de su segundo disco "Arrecife" y de su concierto de
mañana jueves en la Sala El Intruso de Madrid, nos hemos
querido adentrar en su mundo interior para poder acercaros a una de esas
personas de las que podemos decir que tienen el oficio de "Músico".
1- Vienes de una larga trayectoria en diferentes bandas de mucha
historia en nuestro panorama musical y has dado el salto a una
propuesta muy íntima. ¿Qué te mueve dar este paso y
que te empuja a mostrarte y desnudarte en un proyecto tan personal?
La necesidad de hacer algo propio y la inquietud creativa. Es algo que
tenía pendiente desde hacia tiempo y quería escribir. Me había
desarrollado más con la música, creando líneas de bajo, y
aunque también compuse cosas, siempre me centre más en la parte
musical. También he tenido una faceta de productor dirigiendo
grabaciones pero tenía pendiente escribir sobre lo que yo siento.
Tenía ese resquemor que me estaba jodiendo y debido a un problema de
salud que tuve, decidí que ese era el momento. He trabajado mucho para
componer, he visto como escribían otros, me ha influido mucho la
literatura pero me di cuenta que muchas de las letras que componía las
había escrito anteriormente en un diario. Voy apuntado ideas,
reflexiones, notas de voz y con todo esto voy sacando mis canciones.
Al principio me daba mucho pudor pero cuando ya están las canciones,
las canto y me separo un poco de ellas, cobran todo el sentido. Están
puras, están sencillas y era una forma de desatascar algo que
tenía dentro.
2- Desde tu primer disco en solitario, Sueños y Tormentas, han
pasado 5 años hasta la publicación de Arrecife
¿Cómo ha cambiado tu vida y tu visión a la hora de
enfrentarte a este segundo disco?
Bueno, cuando salió mi primer disco ya tenía material preparado
en notas de voz y algunas frases para este segundo. Pero Los Enemigos nos pusimos a trabajar en lo que fue "Bestieza" y la maquinaria del grupo te absorbe
completamente, al 100%. Era un momento difícil (2020), salía Manolo del grupo y se incorporaba David, Josele traía
canciones y ya te metes en la burbuja del grupo un par de años.
Después vino la pandemia y se tuvo que parar todo.
En ese momento recupere todas esas ideas y canciones que tenía
escritas, sucedió lo de la muerte de mis padres, escribí la
canción de "Amor" dedicada a mi madre y eso me abrió un
poco la puerta, porque necesitaba expresarme. En la pandemia escribí
frases, poemas, pensamientos, nada publicable en ese momento. Hablé
con Cesar Verdú (León Benavente) y empezamos
a grabar por fases. La idea es similar la de ambos discos pero este ha sido
de una forma más dura y traumática debido a las circunstancias.
Grabábamos 3 días y teníamos que parar 5 meses porque Cesar
tenía sus compromisos de León Benavente. En definitiva, como el
resultado me ha gustado muchísimo, el paso del tiempo me ha dado
igual.
La diferencia ha sido la forma de la grabación y no la forma de
composición. Paso la muerte de mi padre y le compuse una
canción, después salieron 2 temas más como "A tu lado" y "Avanzar" que tienen un fondo muy positivo.
Habitualmente grabas un disco en una semana, quince días o un mes y
pasa a otra fase, en este caso, se alargó durante un año y en
algunos momentos era una tortura porque había cosas que ya no
sabías si te gustaban tanto.
3- Al hacer un disco de canciones que miran hacia tu interior, que
muestran tu lado más íntimo y personal, esto te expone
mucho. ¿Da miedo desnudarse tanto en las canciones o realmente
es un proceso de liberación personal?
Es una mezcla de cosas. Da miedo y vértigo al principio porque tengo
la sensación que siempre hablo de los mismos temas pero es que hablo
de lo que me pasa, de lo que conozco y de lo que me inquieta. Hay
algún tema de ficción como es "Entre tú y yo"
pero por lo general todos los temas hablan de lo que me pasa. Hablo sobre
mis reflexiones, las ilusiones que tengo, de las dudas, del amor, de mis
padres, de la persona con la que comparto mi vida, la soledad o el
aceptarte como eres.
Por ejemplo, con "Atrapado" me paso algo así. Cuando la estaba
componiendo pensaba… "-Como estas escribiendo esto-", luego
quedo brutal y me encanta tocarla en directo. Al final es verdad que es una
forma de liberación y de redención personal.
4- La vida, la muerte, el momento… son temas que encontraos
en tus letras de forma muy asidua ¿La edad te da libertad a la
hora de enfrentarte a ciertos temas en el proceso de
composición? ¿Cómo influye?
Claro, la edad te influye a la hora de transmitir tus sentimientos y tus
sensaciones. Creo que lo fundamental es ser honesto con lo que haces y con
lo que cuentas. Para mi es fundamental tener una voz propia, usar un
lenguaje sencillo y básico. Esto no quita para que mis letras sean muy
trabajadas en todo su proceso, donde he aprendido mucho del ejemplo de
Josele.
A mí me ha influido mucho la música anglosajona y artistas como Dylan.
Como te comentaba, trabajo mucho el proceso de creación de mis letras
pero hay algunos temas que salen muy rápido como fue el caso de "La vida es un sueño".
5- Estamos en tiempos en los que se nos llena mucho la boca de
hablar de vivir el momento, del Carpe Diem, de aprovechar al
máximo y de la casi necesidad enfermiza de estar presente en
todo tipo de actos y actividades para radiarlo a tiempo real
¿Crees que se ha prostituido el concepto de "Vivir el
momento"? ¿Qué lo hemos mal interpretado? Que es vivir el
momento para Fino Oyonarte"?
Desde luego que habría que hacer una revisión profunda del
concepto para volver a redescubrirlo. Para mi consiste en no aplazar lo
importante, el poder compartir con los amigos una caña o una buena
charla de música.
Un momento muy importante para mí fue el fallecimiento de mis padres,
ahora hace 3 años de ello, y ver qué vas a dejar de hacer ciertas
cosas que hasta ese instante hacías. Sinceramente creo que vivir el
momento es algo más sencillo y que a veces no se le da el sitio o la
importancia real que tiene. "Tempestad" es un alegato a vivir y a
disfrutar de esos instantes porque en cualquier momento todo puede cambiar.
La visibilidad en las redes en plano musical, como está todo montado
ahora, es necesario para difundir tu música y tu proyecto pero en el
plano personal es algo que no comparto, ni lo vivo así.
6- En estos tiempos de inmediatez musical, de singles sin contexto,
de estar presente por obligación para no
desaparecer….creo que se ha perdido la idea de álbum
como unidad, como un todo ¿El consumismo y la inmediatez se
han apoderado también de la música o es solo
cuestión de algunos estilos de música?
Creo que ha cambiado el formato en el que se presenta la música, hemos
vuelto al concepto de los años 60 donde había muchos singles,
más conceptual. Yo soy de la cultura del Lp y de la cultura de club,
que es lo que he vivido.
Ahora, por la falta de tiempo, me cuesta poder sentarme a escuchar un disco
completo de principio a fin. Escucho cosas concretas de algún artista
o cosas que me han llamado la atención que he visto en algún
medio de sector. Me cuesta sacar ese tiempo, tengo discos y libros
pendientes de poder ponerme con ellos. Pero tengo que decirte que hace unos
días saque un par de horas para escuchar un disco completo de
principio a fin y fue en rato estupendo.
7- Desde tus tiempos en Glutamato Ye Ye hasta la actualidad, con tu
proyecto en solitario y pasando por Los Enemigos ¿Cómo ha
cambiado el mundo de la música?
Como te he comentado antes, yo crecí en la cultura de club, donde los
músicos compartíamos local de ensayo, nos conocíamos y nos
movíamos mucho por el circuito de salas de cada ciudad. Eso se ha
perdido y está desapareciendo ese circuito. Ahora mismo se juega todo
en los festivales donde las propuestas están confeccionadas en
función de distintos baremos e intereses. Creo que tiene que poder
convivir todo y los sponsor y las ayudas también tienen que llegar a
esos circuitos más minoritarios que generan mucho tejido cultural de
base.
Antes era muy habitual ir a cualquier bar de Malasaña y encontrar
música en directo de todo tipo de estilos.
8- Por lo que estamos hablando, podemos pensar que se pierde la
idea de escuchar música y pasamos, más bien, a la
consumir música.
Yo entiendo la música como una forma de transmitir vivencias pero es
que ha cambiado todo mucho y creo que deberíamos reflexionar sobre
ello. Va todo muy rápido y no da tiempo a asimilarlo. Yo llevo 30
años en la música y mi único deseo es seguir haciendo
canciones, discos y poder tocar en directo.
Ahora me encantaría poder hacer los conciertos de esta gira con banda
pero las circunstancias me obligan a realizar conciertos acústicos y
mostrar las canciones de otra manera, más desnudas, más directas
y más íntimas, casi como nacieron en su momento. Yo siempre me he
movido en el formato grupo con Los Enemigos pero eso no quita
para que también me guste mucho el formato acústico.
Con el primer disco me fui a muchos conciertos solo, con el coche y mi
guitarra. Eso también te pone mucho en situación, te muestra la
realidad porque tocas para 6 o 10 personas. Pero es lo que has elegido y
tiras hacia adelante. Este es mi trabajo, no es mi hobby.
Volviendo a la esencia de la pregunta, se debería realizar una
reflexión sobre la cultura en general y como se consume. A mí, me
deja perplejo cosas como los algoritmos del precio de las entradas
según la demanda que exista.
9- Continuando con este hilo que tenemos abierto ¿Crees que la
música vive tiempos de libertad o está bajo el
sometimiento y la influencia de las redes sociales y lo
políticamente correcto?
Yo soy libre con lo que hago pero es verdad que hay muchos condicionantes.
Está claro que hay canciones que hoy en día sería impensable
componerlas y publicarlas. Por ejemplo, se me viene a la cabeza "La Mataré" de Loquillo, que hoy sería una
canción que estaría mal vista.
Ha cambiado el contexto y hay algo de autocensura a la hora de componer
pero, aunque existan condicionantes, no se puede perder la rebeldía y
la lucha contra el poder. Yo intento no cortarme.
10- Esta es un clásico que no falta en ninguna de nuestras
entrevistas ¿Qué es la música para Fino Oyonarte?
Mi vida, no puedo vivir sin música pero también está bien un
poco de silencio. Me gustan las distintas facetas del arte como la pintura,
la escultura o la literatura. Creo que las emociones más intensas se
transmiten con la música y quizás….. también con el
sexo.