BUNBURY: El indígena alienígena del Rock.

BUNBURY: El indígena alienígena del Rock.

Tomaron nota de todo, espero que sí, porque la lección magistral que dio Bunbury el Domingo no se volverá a repetir tan fácilmente en el suelo capitalino en mucho tiempo.

El indígena alienígena zaragozano del rock pasó por Madrid para sentar catedra sobre lo que deber ser el show global. En la apuesta escénica más cara que ha hecho Bunbury hasta el momento y donde se ha jugado su propia pasta, en un ciclo de conciertos cerrado a la contratación, el Palosanto Tour hacía parada en la arriesgada decisión que es siempre ir al -bendito- Palacio de los Deportes.

Bunbury es dueño y señor de la escena y del escenario. Sin duda la gira de reunión con Héroes en 2007 le dio la pausa necesaria para ser el artista total, dominador global de un show milimétricamente estudiado en todos los planos. Conocedor de los tempos de un concierto para tener al respetable pendiente de la actuación en todo momento, alternó energía y dosis de sosiego en su medida justa. Con una gigantesca pantalla trasera donde se proyectó el, ya conocido, descenso del ovni, hasta las cuidadas imágenes que acompañaron a cada uno de los temas del show. Con un juego de luces que es simplemente brutal y que aporta la espectacularidad necesaria a temas como Lady blue, Contracorriente o El Club de los imposibles y el calor y la intimidad acorde a Los Inmortales o Salvavidas. Mención aparte para esa pedazo de banda que son Los Santos Inocentes y que tuvieron un brillo especial en los ojos, gracias al esfuerzo final que hizo Jordi Mena para no perderse la noche, después de su reciente operación ocular y que obligó a cancelar la primera parte de la gira española.

Repetir la sonoridad de los temas, de una gira a otra, no van con este músico inconformista y debemos reseñar dos ejemplos. El extranjero que sonó limpia, vigente y contundente en este Palosanto Tour pero que, a este humilde escriba, le gustaba más la versión acelerada con el "reverendo" Rebenaque al acordeón de giras anteriores. Al contrario y, siendo la única concesión al cancionero de Héroes del Silencio de toda la noche, la bajada de pulsaciones en Deshacer el Mundo creó una nueva atmosfera en la canción, dotándola de una emoción intensa que hizo de este tema uno de los momentos más brillantes de la noche.

Luz propia y peso significativo para temas como El hombre delgado que no flaqueará jamás, Ódiame (único tema de Licenciado Cantinas) y Destrucción Masiva, como inmenso fue ver enlazar, sin para de tocar, El Rescate con Los Habitantes.

Después de dos horas de concierto, llegó el primer y merecido parón de la noche, para empezar a destapar las sorpresas que Bunbury había anunciado para el concierto. El primero en saltar al escenario fue Iván Ferreiro, el cual ya participó en la apuesta circense que fue el Freak Show, para cantar a dúo El cambio y la celebración en la que, quizás, vimos a Iván demasiado frio y que, como consecuencia, dejó una colaboración emocionante pero algo deslucida. El segundo invitado llegó de la mano del segundo bis de la noche con un gran Quique González que se dejó el alma y las fuerzas en Bujías para eldolor. Un inmenso González parecía un miembro más de los Santos Inocentes (nombre de la banda que acompaña a Bunbury) visto el grado de cercanía y camaradería que mostró durante todo el tema.

La noche tocaba a su fin después de dos horas y media de concierto y muy significativo fue el final elegido por Bunbury. Dos pesos pesados como Sácame de Aquí y El Viento a favor fueron los encargados de poner el broche final de confeti dorado a un concierto que tardara mucho, si lo hace, en perder el brillo en nuestra memoria.

No ha nacido en Las Vegas, ni en Nueva Orleans, ni el Reino Unido pero Bunbury ha sabido beber de todas estas fuentes. No es Cohen, ni Bowie, ni Jagger pero Bunbury ha sabido bucear entre todos ellos para forjar a la última estrella del Rock&Roll.

El pasado domingo fuimos inmortales durante dos horas y media y quizás, solo quizás, más alto que nosotros solo estuvo el cielo de Madrid.

Texto y Foto: Víctor López.

Autor: Víctor López
Lugar: Palacio de los deportes (Madrid). 29.06.14.
29 de julio de 2014