La Sala El Sol posiblemente sea uno de los locales con más sabor para disfrutar de un buen concierto gracias a la cercanía que
genera con el músico sin tener que perder ni una gota de energía el show. Si a esto le sumamos que Vega es pura emoción a flor
de piel en concierto, quizás tengamos una de las mejores sumas para disfrutar de una noche perfecta de música en directo.
Después de la primera parte de la gira de presentación de Wolverines que ha llevado a Vega por media España y con el
directo ya más asentado, lejos de los nervios y del vértigo inicial de la presentación madrileña en But, era la hora de
pisar por primera vez en su carrera el escenario de El Sol.
Sonaron Faro guía, El Alud, Treinta y tantos o Febrero pero hay temas especiales, temas de una sensibilidad distinta que
no importa las veces que los hayas escuchado porque te continúan abriendo las venas en canal. Cuanta decepción es una de ellas oRequiem que sonó a petición popular del respetable presente. Mención especial al inicio acústico a coro de Mejor mañana que se aceleró posteriormente a banda completa para dar un giro muy interesante al tema.
El primer invitado de la noche para compartir escenario fue Bravo Fisher que está presentando su trabajo El valle encantado y que
tocaron a dúo 1906 Estrellas nuevas que fue una de las más coreadas por el público.
No se había acercado mucho a su piano en toda la noche pero lo dejó todo para el final y empezó a acariciarlo dando paso a la persona que ha
dado alma y color a este disco. Esa persona no era otra que el maestro Budiño que con su gaita ha elevado a un nivel especial un tema
como Martes y que tocó su gaita bajo la atenta y llorosa mirada de admiración de Vega. Emocionante, realmente emocionante y como
cada uno somos héroes a nuestra manera, con el tema Heroes Antagónicos se cerró la noche.
Y bajo el Non, Je ne Regrette Rien de Edith Piaf fuimos asimilando que habíamos vivido una de esas buenas noches de música
en directo. Como es habitual en la cordobesa, después del show salió para atender, firmar y fotografiarse con los fans que aun la esperaban en la
sala y que eran un buen número de ellos.
Más allá del set list y de las colaboraciones de la noche, vimos a una Vega rotunda en el escenario, con aplomo y con la fuerza que da la
convicción plena en lo que uno hace y que se asienta aún más gracias a la gran respuesta que le están dando sus fans colgando el cartel
de "Sold out" en cada uno de sus conciertos.
Texto y Foto: Víctor López.