Pensar en el vértigo que debe producir a cualquier artista el concierto de inicio de la gira de presentación de tu último trabajo, debe
imponer. Ver como reacciona el público en la puesta de largo de todas las emociones y sensaciones que has plasmado en canciones, debe imponer. Pero a Vega no la para nada como pudimos ver el pasado viernes en la presentación de Wolverines en eléctrico. Cierto es que saber que has
colgado el cartel de entradas agotadas en el primer asalto de la gira, debe dar cierta tranquilidad.
A las 21.00h, Vega y su banda pisaban el escenario de la abarrotada Sala But donde un par de luminosos de SON_Estrella Galicia, mecenas de esta nueva apuesta de la cordobesa, flanqueaban el escenario donde en su parte posterior se proyectaban
diferentes imágenes de las que podemos ver en el libreto del disco.
Febrero
ponía en marcha la maquina y daba rienda suelta al vendaval de emociones y sentimientos que encierran los directos. 1906 y una coreadísima
"Grita" empezaban a dar calor a la noche donde la acústica de Vega le acompaña encima del escenario hasta que el ukelele hace acto de
aparición en temas como No lo quise hacer o Me compadezco de ti.
Sencillamente geniales son esos momentos íntimos dentro del show que tan bien dibuja en temas como El alud, El funeral o A tientas que conectan con la parte más sensible del público. Como no solo de Wolverines vive el cuerpo, hubo tiempo para
repasar temas de trabajos anteriores como La cuenta atrás o Como yo no hay dos que son recibidos con mucho cariño y
hacen saltar al respetable como si no hubiera un mañana.
Quizás menos habladora que otras veces, Vega estaba como siempre muy bien arropada a su izquierda por el gran Kike Fuentes a la
guitarra. Muy elegante para la ocasión, a la cordobesa le complicaba mucho el bonito collar que lucia y acabó lanzándoselo al público.
Volver a escuchar temas como Nueva York o Cuanta decepción pasado un tiempo de su salida al mercado, hace que se escuchen
con un gusto especial y nos recuerdan que hay canciones por las que no pasa el tiempo, y si lo hace, es para hacerlas crecer aun mas.
La noche se animaba con temas como Que no te pese, Treinta y tantos y la propia Wolverines antes de cerrar la
primera parte del concierto con ese temazo que es Héroes antagónicos. Volvía al escenario después del
primer bis para tocar Mejor mañana, ukelele en mano, en una primara parte acústica del tema para acelerar el tema ya
acompañada por toda la banda. Después de mas de dos horas, versionando al gran Raphael con Como yo te amo y con La conjura de los necios se daba por cerrada la noche y la presentación del aullido compartido que es Wolverines.
Hay algo que ni se compra, ni se vende y eso es la ilusión y la emoción de un artista encima del escenario. Pues de eso Vega anda sobrada
y lo volvió a demostrar el viernes. Quizás no conozcas su música, quizás puedas tener algún prejuicio por conocer su trabajo, pero
date una oportunidad y descubre a una artista que lleva diez años de una carrera musical basada en el esfuerzo, el trabajo y la honestidad personal.
Texto y Foto: Víctor López.