El placer de descubrir en estos tiempos universos sonoros tan íntimos y personales con el de Anni B. Sweet resulta tan gratificante como
poco frecuente. Con su segundo trabajo Oh Monsters! ha paseado por los miedos e inseguridades más comunes en el ser humano como pueden
ser la soledad o el paso del tiempo.
Con esta carta de presentación y de la mano de la apuesta musical que Estrella Galicia está haciendo con su gira SON, llegaba Anni B. Sweet a un Teatro Lara que había colgado el cartel de entradas agotadas hacía ya unos cuantos días. Faltaban
quince minutos de las 23.00h cuando salía Anni en solitario al escenario, rompiéndose el respetuoso silencio con cerrada y calurosa ovación.
Con Mr. D - Locked in verses y Gone if I close my eyes comenzaba a tomar color la noche donde Anni estuvo muy comunicativa de
principio a fin del show. Entre las muchas cosas que nos contó, nos explicó su capacidad de hablar con alguien que no existe y no estar loca al
mismo tiempo.
Además de su banda, se subieron al escenario para acompañar a la malagueña Manuel Cabezali de Havalina y Guille Galván de Vestusta Morla, dejando de manifiesto lo querida que es entre sus compañeros de profesión.
La noche continuaba calentándose a golpes de guitarra con temas como Motorway, Missing a stranger o Hole in my room, llegando uno de los momentos del show cuando Anni, sola en el escenario, envolvió con su dulce voz el coqueto Teatro
Lara para tocar en acústico y en castellano Religión la versión del tema de Lori Meyers.
Volvía toda la banda al escenario para terminar de incendiar la noche con temas como Getting older o el visionario sueño de Remember today, antes de dar paso a la pertinente presentación de la banda, donde encontramos a los teclados a un viejo
conocido como es el maestro Moi Gómez, antes de despedirse de su publico con la hipnótica, erizante y circular Monster.
Tras un mínimo descanso, volvía Anni al escenario para cerrar la noche a base de peticiones del público asistente. Las elegidas por
aclamación popular fueron Second hand, Take on me y Shiny days que pasadas las 00.35 daba por acabado el
concierto.
Las casi dos horas de concierto fueron suficientes para encandilar a un publico entregado que supo valorar el concierto y se lo agradeció a la
cantante con un cerrado y cariñoso aplauso, al igual que en el inicio de la noche.
Con sus similitudes y sus diferencias, Anni B. Sweet y Lourdes Hernández (Russian Red) han abierto una interesante
senda sonora que había sido poco transitada hasta el momento en nuestro país y que cada día cuenta con más adeptos. Ya veremos como se
continúan desarrollando ambas carreras pero posiblemente estemos ante dos de las cantantes con más proyección de la década actual.
Texto y Foto: Victor López.