Cuando fondo y forma se fusionan en una comunión perfecta, el resultado se debe parecer mucho a lo que pudimos vivir en el concierto de Amaral del pasado martes en la sala El Sol.
El fondo lo ponía el fin benéfico que motivó el concierto y que bajo el esfuerzo solidario del proyecto Leaozinho y su escuela
musical, en la Fabela brasileña de Parada de Lucas, tiene al periodista Ángel Carmona como su cara más visible. La
forma la ponía el concierto acústico para 150 afortunados que Eva y Juan daban para recaudar fondos y que se produce justo antes
del comienzo de su nueva gira europea.
No habíamos visto nunca antes así la sala Sol, unas mesas bajas permitieron sentarse alrededor del escenario a los afortunados que agotaron todas
las entradas, en apenas diez minutos, generando un ambiente mucho más intimo e intenso.
Calentó motores Carmona con la ayuda de Juan de Dios a los teclados, presentándonos la noche y la genial labor de este proyecto
solidario. Sobre las 22.45h salían al escenario los maños donde se hacía evidente lo que unos minutos nos había comentado y es que Eva sufría una fuerte gripe. Esto solo hizo que doblegaran sus esfuerzos para dar el máximo de sus posibilidades para hacer de la noche
algo especial. Una vez sincerada con los presentes, daba comienzo a más de una hora de directo que la propia Eva definió como "Esto es Hacia lo salvaje en gripal sound".
Los temas de su disco como Esperando un resplandor, Montaña Rusa o Robin Hood se iban sucediendo con el esfuerzo vocal de
Eva que era arropada continuamente a los coros por Juan. La intimidad absoluta llegaba con Antártida donde vimos a Eva apoyada en su
guitarra y mirando al suelo para levitar sobre su propio dolor y que vino adornada con un precioso arreglo final de guitarra por parte de Juan.
Con un profundo y significativo suspiro comenzó Cuando suba la marea que nos provocó una marea de sentimientos que nos llevaron
bien lejos y que fue la encargada de cerrar la primera parte del concierto. No tardaron en volver para cuadrar una noche que estaba muy por encima de set
list, juegos de luces o potencia de sonido. Una debilidad en directo es disfrutar de la versión de Rogaciano, El Huapanguero que no
puede ni con gripes, ni con fríos y que suena estremecedora en la voz de Eva. Universal de Lagartija Nick yFeme Fatale fueron el broche final del concierto donde debemos recordar la participación y colaboración desinteresada de la Sala El Sol, Hook Management, Promociones sin Fronteras o Presser entre otros muchos.
Como la misma Eva dijo al comenzar la noche y aunque su capacidad vocal y física se encontraba mermada debido a la gripe, no se les había pasado
por la cabeza la posibilidad de suspender el concierto en ningún momento, aunque lo normal para alguien poco comprometido hubiera sido lo contrario.
No hay mas que decir, las actos hablan por las personas y los de Eva y Juan hablan por si solos.
Texto y Foto: Victor López.