FESTIVAL GIGANTE 2023

FESTIVAL GIGANTE 2023

La edición 2023 del Festival Gigante seguramente sea una de las más especiales que se han vivido en la historia del festival. Se había confeccionado para esta quinta edición uno de los carteles más completos que podemos recordar con nombres como Viva Suecia, Loquillo, Shinova, Arde Bogotá, Dani Fernández, Second o Rufus T. Firefly. Por otro lado, desde hacia una semana, se habían pronosticado fuertes lluvias en Madrid que podían afectar al desarrollo del mismo, incluso suspender, la presente edición del Festival Gigante.

Esta edición se volvía a ubicar en la Huerta del Obispo de Alcalá de Henares que parece como recinto definitivo del festival, después de las ediciones iniciales que se celebraron en el Polideportivo Fuente de la Niña de Guadalajara. Después de algunas críticas en la edición del 2022 por el excesivo polvo que se levantaba en el recinto, la organización recogió el guante y este año se ha tratado el suelo para intentar arreglar el problema. Las medidas adoptadas han sido completamente acertadas porque el polvo ha dejado de ser una molestia en esta edición. El recinto mantenía la misma disposición de los 2 escenarios principales, del escenario secundario, zona de restauración o zona Vip que tuvo la edición 2022 y que tan cómoda es para los asistentes.

El jueves tenia nombres tan interesantes en el escenario VibraMahou como Virginia Maestro o Sofía Comas que no dejamos pasar la oportunidad para disfrutar de sus directos antes de poner rumbo a los escenarios Gigante y Sideral. Empezamos con Ángel Stanich que ofreció un directo muy contundente y muy bien armado. Acto seguido nos fuimos a ver a Dani Fernández que congregó para su concierto una buena legión de asistente que hicieron de su concierto un llenazo. Los fieles no dejaron de corear cada uno de los temas del set list, llegando al éxtasis colectivo cuando Antonio, de Arde Bogotá, se subió al escenario para cantar a dúo.

El momento más esperado de la noche llegaba con la actuación de Arde Bogotá. Los de Cartagena van como un tiro, sumando seguidores a sus conciertos, que los están convirtiendo en la atracción de cada festival al que asisten. Los Cowboys de la A3 están consolidando concierto a concierto todo lo que sembraron con su primer trabajo, La Noche. Canciones como Virtud y Castigo, La Salvación, Exoplaneta, Antiaéreo oLos Perros, tema con el que abren el show, parecen ya clásicos de su repertorio. Nos gustaría recalcar que Arde Bogotá no solo se centró en tocar hits reconocibles por todos, sino que también recorrió algunos temas menos fáciles de su discografía. Antonio, Dani, Pepey Jota están en un momento dulce donde saborear la música en cada concierto y, sobre todo, para interiorizar que el camino de subida siempre debe ser el mejor aprendizaje para establecer un proyecto de futuro. Tienen la actitud, la voz, el sonido y ese magnetismo que solo unos poco tienen. Arde Bogotá pueden ser lo que realmente quieran ser.

El viernes, con el cielo ya amenazando lluvia, llegaban varios de los platos fuertes del cartel de esta edición del festival. Nombres como Tulsa, No te va a gustar o Alejo empezaban a calentar al público asistente a golpe de buenos conciertos. Conciertos más que necesarios para generar ese perfecto caldo de cultivo de música de nivel, bien trabajada y muy necesaria para mantener el tejido musical más cercano a las salas o espacios más minoritarios.

Volviendo a los grupos de peso de los escenarios principales, empezamos con Rufus T. Firefly que son una de esas bandas que tienen el respeto de los compañeros de profesión y que a fuerza de buenas letras están consiguiendo asentarse como una de las bandas emergentes referentes de la nueva generación musical de este país. Algo que se agradece mucho de este Festival Gigante es que sus conciertos no sean especialmente cortos y acelerados, que lleven a muchas bandas a tocar corriendo, un tema tras otro, para poder ofrecer un concierto más completo.

Loquillo era uno de los platos fuertes y el cielo lo recibió con un conato de lluvia intensa que se quedó en un susto. Hablar de un concierto del "Loco" es aunar un sinfín de emociones y sensaciones en todas las direcciones posibles. Por algún motivo que desconocemos, su concierto empezó algo más tarde, ya que hubo unos cuantos minutos de oscuridad en el escenario y un intento fallido de meter la intro, hasta que empezó a salir la banda al escenario. El concierto fue una verdadera maravilla de actitud y de sonido. Loquillo no tiene la voz que tenía, eso es notorio, pero continua manteniendo esa esencia encima del escenario que te mantiene hipnotizado. Lo de la banda que le acompaña es otro cantar. Da gusto ver a 6 músicos acompañando a un cantante de ese nivel. Esta quizás sea esto uno de los valores añadidos de los músicos de otra generación, esa visión global del concierto como show completo, formado por muchos aspectos y aristas diferentes. Jose María Sanz vestido de Loquillo está claro que tiene un concepto muy elevado de lo que hace o de sí mismo, siendo el ultimo clásico, el rey del glam o, como dijo durante el concierto "la última banda de rock&Roll" . Más allá del personaje, el concierto fue una maravilla y vino a dar su show completo hasta el último tema y acorde. Eso sí, le llevó a excederse del tiempo establecido y limitó a los grupos posteriores. Lo dicho, Loquillo es genio y figura.

Shinova salía justo detrás del catalán y fueron una de las bandas perjudicadas por el exceso temporal de su concierto. Patente quedó el enfado de los vascos cuando, nada más arrancar el concierto, Gabriel hizo una clara alusión al recorte que sufriría su concierto por ese hecho. No sabemos si por ese motivo o por el enfado, pareció un poco acelerado el concierto al inició. Quizás el deseo de tocar todo el set list preparado para la ocasión, conllevo ese ejercicio de aceleración musical inicial. Aun así, su concierto llenó el festival que no dejó de corear Mirlo Blanco, Niña Kamikaze, Volver oTe debo una canción. De un tiempo a esta parte los shows han aumentado aún más la intensidad sonora y visual, generando aun mayor contundencia a su directo. En breve se meterán en el estudio para trabajar en su próximo trabajo y, seguramente, están definiendo la ubicación futura de la banda dentro del panorama musical nacional.

El sábado llegaba con el cabeza de cartel de esta edición, Viva Suecia y con una Dana que estaba empapando media península ibérica. Bajo una lluvia importante y con la posibilidad de suspensión sobrevolando las cabezas, comenzaba el último día de festival.

El recinto era un desfile de chubasqueros, paraguas y charcos. Por cierto, el recinto aguantó bastante bien la cantidad de lluvia recibida durante todo el día y no se convirtió en un lodazal de barro. Todo hacía presagiar un día terrible donde las circunstancias meteorológicas dieran al traste con los escenarios y que los problemas de sonido fueran recurrentes. Sorprendentemente no fue así, los técnicos y la organización del festival lo sacaron adelante con un esfuerzo épico pero que se vio ampliamente recompensado. Nos gustaría felicitar a Alfonso, Silvia, Andrea y a todo el equipo de Sideral por sacar el festival adelante en unas condiciones climatológicas tan adversas y sin ningún incidente reseñable.

Veintiuno se subieron al escenario a calentar el ambiente con su enérgico show. Se hacía difícil ver el escenario entre la nube de paraguas que cubrían el recinto pero nada imposibilitó que el suyo fuera un concierto que congregó bastante gente. En contra de lo que se podría pensar, asistió bastante gente al recinto de la Huerta del Obispo.

Viva Suecia salió bajo el aguacero y se fue con las nubes en calma. Los murcianos salieron a darlo todo y agradeciendo al respetable el aguantar estoicamente la manta de agua para ver su concierto. Y si, Rafa Val y los suyos se marcaron un pedazo de concierto a nivel enérgico y sonoro. No se dejaron nada en los bolsillos y nada por tocar, en un set list que incluyó todos los pelotazos de una banda que se consolida como el referente musical de los festivales patrios. Esta vez fueron Veintiuno los invitados al escenario para tocar junto a los murcianos El Bien.

El Festival Gigante se consolida en el amplio panorama de los festivales con una apuesta musical relevante sin perder esa esencia de proximidad y cercanía. Un año más nos ha vuelto a sorprender la cantidad de niños pequeños que acompañan a sus padres, seguramente es el festival donde más hay, y empiezan a inculcar ese gusanillo de la música en directo. Quedamos a la espera de la edición de 2024 pero, sin lugar a dudas, la presente edición se recordará durante muchos años en el imaginario colectivo de este festival.

Autor: Víctor López
Lugar: Alcalá de Henares
4 de septiembre de 2023