La edición 2023 del Sonorama ha sido una de las más espectaculares,
de las 26 que lleva ya a sus espaldas. Desde luego, el principal motivo
mediático por el que será recordado este Sonorama 23 es porque
Eva Amaral
enseñó sus pechos en mitad del concierto ante 35.000 personas y, por ende,
a todo el país, reivindicando la libertad y la igualdad de las mujeres y
protestando por la hostigación que han sufrido otras cantantes por hacer
exactamente lo mismo. Pero esta edición del festival tiene muchísimas cosas
más que contar sobre los conciertos, las instalaciones, la organización y
el objetivo de Javier Ajenjo y Art de Troya de
no hacer un festival más grande, sino un festival mejor.
Empecemos por los datos. Más de 150.000 asistentes en sus 5 días de
duración. El jueves, el viernes y el sábado tuvieron 35.000 asistentes por
día (en alguno creemos que fue algo mas), lo que confirma el éxito de
público que ha supuesto esta edición. Debemos recordar que estaban agotados
los abonos y las entradas de día del viernes y del sábado. No quiero
olvidar la puntualidad que tuvieron todos los conciertos, algo bastante
difícil con tal volumen de cambios de escenarios que había. Hay que
recordar que los conciertos duraban 50 minutos o 1 hora (generalmente)
salvo el de Amaral que fue 1 hora y 45 minutos.
A nivel configuración del recinto, fue similar a la de la edición anterior
pero hay que destacar alguna mejora desde el punto de vista del espectador.
Los dos escenarios pequeños estaban juntos, lo que facilitaba ver ambos
conciertos sin tener que tener que desplazarte a otra zona.
Esto también dejó más espacio en la zona trasera. La zona de restauración
este año nos pareció aún más grande y con una oferta bastante diversa para
todo tipo de gustos culinarios.
Desde el punto de vista de medio de comunicación, un gran acierto la nueva
configuración del espacio de la prensa, la gran facilidad y ayuda que hemos
recibido por parte de la organización y comunicación del festival para
desarrollar el trabajo.
Entremos en materia, es decir, entremos en la esencia del Sonorama que es
la música, los conciertos, los directos encima de los escenarios y las
sorpresas en la Plaza del Trigo.
El Jueves presentaba un cartel completísimo, desde primera
hora, que no nos dejó tiempo ni para poder cenar.
Empezamos con El Drogas (Barricada 40 Aniversario)a las
20.30h que se marcó un concierto de puro rock, donde vimos al Drogas en
plena forma y donde no faltaron clásicos "coreadísimos" como Balas blancas o
en Blanco y Negro. No podemos dejar sin hueco a artistas del rock más
clásico como Ramoncín, Loquillo, Bunbury o el propio Drogas
porque son precursores de un estilo que permanece muy vivo aun y que aun
podamos disfrutarlos en directo.
Saltamos corriendo de escenario y de estilo para dejarnos llevar de la mano
de Xoel López y su música de raíces, de sentimiento, de ganas
de vivir y, de volver a empezar, aunque las cosas vengan torcidas. Vivir un
concierto de Xoel es sentir la brisa fresca del Atlántico en la cara.
Eran las 22.15h y teníamos cita con Elefantes y Amigos, un
show muy esperado porque teníamos muchas ganas de conocer que artistas se
subirían a cantar con los catalanes en un día tan especial. La verdad es
que fueron muy top todos los amigos y compañeros de profesión que les
acompañaron en el escenario como Gabriel de la Rosa (Shinova),
Rafa y Alberto (Viva Suecia), Noni (Lori Meyers), Alberto (Miss
Caffeina), Sandra (Merino), Alberttinny (Izal)
o la poesía de Benjamín Prado. Fue un concierto
lleno de momentos mágicos donde Shuarma y los suyos nos
recordaron porque son una de las bandas imprescindibles de nuestra música.
Sobre las 23.15h llegaba, sobre el papel, el concierto de la noche. Lori
Meyers llenó el recinto de Aranda de Duero para hacer bailar a
todos los fieles allí presentes (35.000). Desde luego que nos hicieron
bailar y cantar a base de bien, sudar y gastar energías a ritmo de
Emborracharme, Siempre Brilla el Sol o Mi Realidad. Si somos objetivos y
por matizar, no fue su mejor concierto, ni la mejor noche de Noni pero se
marcaron un show de mucho nivel.
La noche y las fuerzas empezaban a flaquear pero no podíamos dejar pasar el
concierto de Miss Caffeina que lo hicieron realmente bonito y
elegante. Alberto y los suyo están en un momento de madurez artística muy
brillante y eso se reflejó en un show limpio a nivel sonoro, bien
estructurado y con momentos íntimos y momentos de subidón bailable.
Era la 1.30h de la madrugada, las fuerzas en la reserva y el dolor de pies
ya asomando, pero teníamos marcado en rojo el concierto de
León Benavente
. Hacía poco que les habíamos visto en las madrileñas
Noches del Botánico
y queríamos volver a tener las venas llenas de sangre hirviendo. Nosotros
lo tenemos claro, el suyo fue el concierto del día, lleno de furia, lleno
de rabia, lleno de emoción y con las pulsaciones a tope.
Abraham, Luis, Cesar
y Edu se marcaron un concierto épico que sin duda ha sido uno de los
mejores de esta 26 edición del Sonorama.
Tuvimos tiempo para escaparnos un rato a ver a Ciudad Jara a
uno de los escenarios pequeños y nos impactó como lo llenaron en una
actuación muy seguida por el público. Seguramente Ciudad Jara ya son carne
de escenario más grande.
El Viernes, con las fuerzas ya recompuestas gracias a un buen
lechazo, regado con un rico vino Ribera del Duero y la consiguiente siesta,
nos pusimos camino del recinto para vivir una nueva jornada de festival. No
quería dejar pasar la ocasión para destacar lo contenido del precio de las
consumiciones dentro del recinto. Es muy de agradecer que un mini/cachi
esté en los 9€ y que sean precios muy asequibles para toda la tipología de
público asistente.
Llegamos al festival al ritmo de Las Ginebras que hicieron
saltar y bailar a todos los asistentes a esas, aun calurosas, 20.30h. Las
pulsaciones se tomaron un respiro en el concierto de
Jorge Drexler
donde los ritmos más serenos se apoderaron del escenario. Tenía ciertas
dudas el músico de cómo podían funcionar sus temas en un tipo entorno tan
particular como es el de un festival. A juzgar por el público se adaptaron
muy bien y también fue muy acertada la bajada de pulsaciones, viendo lo que
se nos venía después. Tuvo tiempo el músico para dedicarle un tema a su
pareja, la también cantante y actriz, Leonor Watling, que se
encontraba entre el público.
Las 22.20h era la hora marcada para una de las citas del día y de todo el
cartel de esta edición. Era turno de Viva Suecia que se
presentaban con un pedazo de disco bajo el brazo como es
El Amor de la Clase que Sea
. Pues no, no vinieron a guardarse nada en los bolsillos
Rafa, Jess, Alberto y Fernando
y desde el inicio incendiaron el concierto. Se marcaron un concierto
perfecto en todos los aspectos: el sonoro, la intensidad, el repertorio, la
colaboración de Las Ginebras y el humano. Hablaron poco y tocaron mucho
(algo muy repetido por todos los artistas) para poder ofrecer la mayor
cantidad de temas posibles. Sin duda, su directo es uno de los mejores del
panorama musical por repertorio y por calidad. El momento donde también se
demuestra la calidad humana de los grupos/personas encima del escenario y
donde aún nos queda la esperanza que queda algo de espacio para la
improvisación en los conciertos, es cuando Viva Suecia invitó a
Las Ginebras
a tocar con ellos. En pleno éxtasis colectivo de músicos y público, Rafa
vio un remolino entre el público por un problema de salud de un asistente y
no dudó ni un segundo en parar la actuación en ese mismo momento para ver
que ocurría. Una vez solucionada la incidencia y recuperada la persona, los
invitó a subir al escenario para cantar con ellos El Bien, ante 35.000
personas. Qué maravilla, aún tenemos esperanza en la música y en los
valores.
Nada más acabar Viva Suecia era tiempo para el concierto más especial de
este Sonorama. No era un concierto fácil, era la despedida de
Second
como banda. Pudimos ver a Sean Frutos casi todo el concierto
emocionado. No faltaron 2502, Nivel Inexperto pero el éxtasis vino con el
broche final que no podía ser otro que Rincón Exquisito. Les vamos a echar
mucho de menos a los murcianos en conciertos y festivales porque tienen un
gran directo y una colección de buenísimos temas.
Eran las 00.20h cuando llegaba el reventón de la noche con
Vetusta Morla
. Los madrileños, con Pucho a la cabeza, hicieron un show impecable a nivel
sonoro y visual. El set list quedó a medio camino entre el de la gira Cable
a Tierra y un formato más festivalero basado en grandes éxitos (hay que
recordar que solo tenían 1 hora y 10 minutos de show). Más allá del gusto
musical personal de cada uno, los directos de Vetusta son impecables. En
esta ocasión aceleraron algunos de los temas como Rey Sol, Valiente o
Sálvese Quien Pueda y bajaron pulsaciones con Finisterre en la que contaron
con la colaboración de Jorge Drexler.
Sidonie cerraría nuestro día en Sonorama con un bolo enérgico
y de un buen rollo que desborda. La verdad es que Marc y los suyos te
liberan de la anodina y rutinaria vida que nos envuelve. Para subir un
puntito más el nivel de sonrisas y de buen rollo, invitaron a los Ladilla
Rusa a compartir escenario para montarla con No salgo más. Es
imposible negar que Sidonie son un incendio en directo y que su concierto,
después del de Vetusta, fue un final de fiesta perfecto para el viernes.
El cartel del Sábado apostaba casi todas las fichas de la
mesa por Amaral. Con los abonos agotados y las entradas de día también para
el sábado, estaba claro que la apuesta había funcionado perfectamente entre
el público objetivo.
Eran las 22.22h cuando Ivan Ferreiro salió al escenario para
mostrar los temas de su último trabajo. En un escenario coronado con una
tarima en la que había una gran mesa donde Ivan estuvo parapetado gran
parte de la actuación realizando las mezclas sonoras de los distintos temas
del set list. En esta ocasión el repertorio se centró en su etapa en
solitario y dejó en el bolsillo todos los temas más conocidos de Los
Piratas. Eso es, no sonaron ni Años 80, ni Promesas. Ivan genio y figura
ante la masa festivalera, que hubiera recibido muy agradecida esos temas. Es
verdad que no faltaron temas como Turnedo que levantaron a toda la tropa!!!
Eran pasadas 23.10h cuando llegaba el concierto del día, Amaral, 25
aniversario y presentación de un tema nuevo de su próximo disco. Estaba el
recinto a reventar con más de 35.000 asistentes en esos momentos cuando el,
ya mítico, All Tomorrow´s Parties de la Velvet Underground, empezó a
sonar, se apagaron las luces y comenzó a salir la banda al escenario.
Eva apareció de rojo radiante, con falda y corpiño de lentejuelas y especie
de bata, como de gasa transparente. Eva presentó al grupo como si fuera su
primera actuación, hace 25 años, y el show comenzó recuperando un tema
básico como es Rosita y que había perdido sitio en los últimos años. Amaral
demostró que tiene fondo de armario de calidad, más que suficiente, para
armar un concierto largo lleno de temazos coreables por todo el mundo. Si
analizamos los temas del set list, el disco que menor representación tuvo
fue Gato Negro/Dragón Rojo con un solo tema y el que más
Estrella de Mar
con 6. Desde luego el suyo fue un concierto intenso y vibrante y con el
hándicap de no estar en gira y tener que montar un concierto exclusivo para
una sola fecha. Seguro que cada asistente hubiera hecho un set list distinto
porque en 25 años de carrera, hay muchísimos temas donde elegir, desde más
folk, más pop, más rock, más electrónico o más bailable.
El concierto fue veloz, no había tiempo que perder. Algunos temas se
acortaron y en otros se aumentó el ritmo de la canción para poder cumplir
con los 25+1. Este es el motivo (o porque lo van a dejar de hacer) por el
cual en Hacia lo Salvaje no terminaron con el arreon final de "A Galopar"
del poema de Rafael Alberti.
Y si, no vamos a dejar de mencionar el momento culmen del show. Eran los
acordes de uno de sus temas más míticos del grupo, Revolución, cuando Eva
cogió el micrófono y empezó a decir lo que todo el mundo ya ha visto y
leído en todos los noticiarios, gacetas, periódicos y redes de todo el
país. Se quitó el corpiño para sorpresa de propios y extraños y con rabia
desbordante empezó la canción. Posiblemente este sea al acto reivindicativo
más mediático del grupo, pero nosotros estábamos presentes cuando en 2014
se subieron a un escenario/andamio con Vetusta Morla, frente a la embajada
de EE.UU, para pedir justicia por la muerte del cámara español José Couso.
Asesinado por fuego "Amigo" del ejército americano en Irak.
La verdadera revolución de Amaral no es que Eva revindicase la libertad,
acto que aplaudimos y compartimos completamente, enseñando sus pechos. La
revolución de Amaral es tener la capacidad y la solvencia de congregar a
más de 35.000 fieles después de 25 años de carrera. Eso sí es un revolución
que no muchos artistas patrios pueden decir. La reivindicación, creo que es
justa y adecuada, porque si no hay movimiento no hay evolución. Si hay que
poner un pero, es que al final el concierto en sí quedó ensombrecido debido
a la magnitud y repercusión del acto en sí.
Con todas las pulsaciones y emociones a flor de piel, llegaba el momento de
Arde Bogotá. Los de Cartagena llegaban a Sonorama para
confirmar todas las expectativas puestas en ellos. Era el momento de
reventar el recinto, de dar un golpe en la mesa y de reclamar su sitio como
cabeza de cartel. Arde Bogotá están en ese punto dulce de idilio con el
público que debe refrendarse con buenos próximos discos. Por ahora, solo
podemos decir que lo bordaron en Aranda y que dieron un show perfecto, con
una banda entregada y con un frontman que empieza a sentirse dueño de las
tablas que pisa, con una soltura casi impropia del segundo álbum de una
banda. Nosotros les llevamos viendo desde hace mucho tiempo, antes de todo
este revuelo y estábamos convencidos de que llegaríamos a este punto. Ahora
solo está en su mano y en su arte ver donde el viento les lleve. Si fuera
un símil tenístico, Arde Bogotá ahora mismo son como Carlos Alcaraz, unas
promesas de lo más brillante que podemos tener, solo queda ver si llegan o
superan el olimpo de los Nadal o Federer.
Era ya la 01.50h del tercer día de Sonorama, las fuerzas y los pies pedían
clemencia ya, después de un día que parecía que iba a ser tranquilo y que
se terminó convirtiendo en un tsunami emocional y necesitábamos soltar
tensiones. Era la hora perfecta de para ver a Ojete Calor. A
estas alturas, que se puede decir de ellos, más allá de que son pura
diversión, que son perfectos para desengrasar un día completo y que, al
igual que Ladilla Rusa, hay que ser muy buenos para hacer con tanto arte y
profesionalidad lo que hacen. Seguramente cualquier Mocatriz (Si, la 3 en 1
de cualquier zona vip) se piensa mucho más seria y profesional porque no
sale haciendo el supuesto mamarracho pero creo que tenemos demasiada
impostura y demasiado ego para no consentirnos reinos de nosotros mismos.
Gracias Carlos y Aníbal por ponernos delante del espejo de esta sociedad,
por un rato, en la que vivimos.
No podemos dejar pasar por alto lo de la Plaza del trigo este año.
Sinceramente creo que ha sido espectacular el nivel de todos los artistas
que se han subido a ese escenario. Cualquier festival desearía ese cartel
con los conciertos de Ladilla Rusa, Shinova y Amaral. Pero no
solo es eso, invitados como Arde Bogotá y actuaciones tan
especiales como la de Jordi Evole.
El Domingoera día de recapitular lo vivido e intentar
asimilar cada uno de los momentos guardados en nuestra retina. Un festival
que ha destacado por las falta de incidentes (aun pasando por el 150.000
personal). El domingo, con los escenarios principales siendo desmontados,
todos los conciertos se concentraron en los escenarios más pequeños. No por
eso fueron conciertos menores ya que fácilmente habría unas 5.000 personas
en el recinto. Niños Mutantesy Siloé hicieron
las maravillas de los asistentes pero fue Rodrigo Cuevas la
guinda del pastel. El asturiano volvió a demostrar que lo suyo va más allá
de un agitador folclórico y que su propuesta cada día gana más adeptos. Por
supuesto, no faltó el grito de "Escenario Principal" coreado en masa por
los asistentes y que realmente creemos que es muy merecido. El show de
Rodrigo Cuevas ganará aún mucho más en un escenario de grandes dimensiones.
Con su nuevo trabajo saliendo del horno, este es el momento del gran salto
a nuevos horizontes.
Otra de las cuestiones que debía aclarar este Sonorama es quien será
o serán los sustitutos naturales de Izal como cabeza de cartel en
próximas ediciones. Creo que tenemos dos nombres propios para este "honor".
Unos asentados Viva Suecia con una discografía muy importante
a sus espaldas y un directo impecable o unos meteóricos
Arde Bogotá
con un directo incendiario, seguidos en masa por el público pero con una
limitada propuesta compuesta por 2 discos, que deberán confirmar con un
tercer trabajo. ¿Cuál es tu apuesta?
Nos vemos en la edición de 2024 y recuerden….
"La vida es lo que pasa entre Sonorama y Sonorama".