Sonorama siempre es especial y esta 25 edición me ha regalado una
de las entrevistas que más deseaba realizar. No consistía
solo en hacer unas cuantas preguntas, no consistía solo en hacer
una entrevista a uno de los managers musicales más importantes e
influyentes de nuestro país, no consistía solo en hablar de
grupos tan importantes como Izal, Los Secretos, Loquillo o Miss Caffeina, realmente
consistía en sentarme a charlar de música con una persona a
la que tengo especial cariño y admiración, consistía en
sentarme a charlar de música con un amigo, consistía en
charlar de música con Manuel Notario.
Quedamos el viernes para desayunar con Manuel sobre las 10.00h en el Hotel Torremilanos, que se ha convertido (desde hace
bastantes años ya) en su cuartel general durante los días del
festival, en su refugio y en su espacio de relax lejos de los
decibelios de los escenarios. Un entorno de calma y silencio, rodeado
de campos de viñedos, que aporta la tranquilidad necesaria para
afrontar los largos e intensos días que supone la cita arandina.
Esta entrevista estaba organizada justo para la semana en que se
decretó el confinamiento domiciliario por estado de alarma en
nuestro país debido a la Covid19 pero, seguramente el azar, nos ha
llevado a realizarla en un momento y en un entorno realmente especial.
Nos esperaba sentado en un coqueto rincón de la parte privada del
hotel. Con el sonido tenue de fondo del hilo musical y al olor de un
buen café recién hecho, nos pusimos a charlar largo y tendido
durante casi dos horas.
Para empezar, cuéntame una anécdota sobre "managers".
Manuel - Cuando empecé en la música todo el mundo se
movía por Malasaña, allí era donde se cocía todo el
ambiente musical de Madrid. Recuerdo escuchar a todo el mundo hablando
de un tal Pito, manager de Gabinete Caligari, Alaska, Nacha Pop… nunca
conseguía verle, pero se hablaba de él a todas horas, estaba
claro que empezaba en una industria difícil de acercarte a ella.
¿Cuál ha sido el último concierto que has ido
que no sea por trabajo?
Manuel - En junio fui por quinta vez a ver a los Rolling
al Wanda, mi intención era pasarme por el acto social que
suponía su concierto, pero su directo me voló la cabeza,
dieron una verdadera lección de rock unos tíos de 80
años, en ese momento tuve claro que me iba a resultar difícil
volver a disfrutar tanto de un concierto en los próximos
días, me equivoqué, ayer estuve viendo a Future Island en el Sonorama y fue un conciertazo, me
subí al lateral del escenario y me quedé totalmente
hipnotizado desde la primera hasta la última canción.
¿Cómo ha afectado la pandemia al sector?
Manuel - La pandemia ha afectado mucho a todo el sector, solo los
grupos que conseguían vender muchas entradas pudieron trabajar. El
primer año, de los grupos de la oficina, solo tocaron Izal y Miss Caffeina y los demás
grupos tocaron muy poco.
En el sector, muchos querían girar y no podían y otros que
podían girar no querían.
Es verdad que nosotros, al menos, pudimos cubrir los gastos, pero se de
otras oficinas que lo han pasado realmente mal y han tenido muchas
pérdidas.
Este año, por fin, han cambiado las cosas y ha funcionado todo muy
bien, en general todos los grupos han conseguido hacer muchas galas.
Últimamente se han escuchado comentarios sobre algunos
caches desorbitados ¿Qué hay de verdad sobre todo
eso?
Manuel - La verdad es que se ha vuelto a los cachés que estaban
antes de la pandemia. Todos los festivales han funcionado a tope este
año y eso ha hecho que se pudiera volver a la normalidad muy
rápido.
Llevas ya 38 años de carrera como manager musical al
frente de Hook y habrás pasado por todo tipo de
situaciones en este tiempo ¿Cuál ha sido el momento
que recuerdas con más cariño?
Manuel - El momento que recuerdo con más cariño fue cuando
empecé a trabajar con Rey Lui, era como estar en un
sueño. Siempre me ha apasionado la música y cuando
empecé no tenía ni idea de cómo era este mundo y todo me
parecía maravilloso y muy emocionante.
Más adelante, fiché a Danza Invisible, cuando
entraron en la oficina habían pasado 5 años desde mis
comienzos, había sido un periodo durísimo y cuando
llegué a la primera gala fue el momento en el que más
orgulloso me he sentido, recuerdo bajar del coche, mirar al escenario,
ver todo el equipo de sonido montado y pensar… "Joder, a ese grupo lo llevo yo, soy el manager ? ".
Después de mucho esfuerzo, fue una sensación muy gratificante
de crecimiento profesional.
A nivel de satisfacción personal uno de los mejores recuerdos que
siempre tendré fue poder trabajar con Enrique Urquijo, le adoraba y también haber
trabajado con Santiago Auserón, porque es un artista
extraordinario.
Con el tiempo llegó Izal y eso ha sido otra
dimensión, he podido disfrutar todo el recorrido completo,
cogí al grupo desde cero y llegamos a lo más alto, es una
experiencia maravillosa. Ya han pasado 10 años desde el primer
paso que dimos y es como si no hubiera pasado el tiempo, lo de Izal es una gran recompensa a una carrera de tantos años.
También habrás pasado por momentos menos bonitos
¿Cuál ha sido el momento más difícil que
recuerdas?
Manuel - Uno de los momentos más complicados que recuerdo fue
cuando trabajamos para Pepsi, fueron 4 años y era lo que realmente
mantenía a la oficina, los grupos apenas aportaban beneficios en
esos momentos, de repente, Pepsi dejó el mundo de la música
en general y nos quedamos ese año sin nada que lo supliera ni de
lejos.
Ese mismo año me ofrecieron llevar a Chenoa y a Natalia, era el primer año de Operación Triunfo
y con eso habría funcionado la oficina, pero dije que no y
aguantamos como pudimos. A los 5 meses me llamó Amaral para entrar en la oficina y a partir de ese
momento volvimos a recuperarnos con un grupo de mucho éxito
mediático.
Es verdad que ese año fue muy complicado en general, pero
aprendí que con los sponsor puedes trabajar muy bien pero si la
Dirección General de la compañía dice que deja la
música y se va al fútbol, por ejemplo, estás perdido,
independientemente del trabajo que hayas realizado. En ese momento me
quedó claro que no podía volver a depender de un sponsor, una
cosa es una colaborar de manera puntual, que lo hago encantado, y otra
es necesitar todos los años colaborar con una determinada marca.
¿Has pensado el algún momento en dejarlo todo?
Manuel - No, nunca. Cuando tenía 15 años mi padre me daba 500
pesetas, y lo primero que hacía era irme a comprar un vinilo. Todo
el dinero que juntaba era para comprarme vinilos porque adoraba la
música y hoy en día lo sigo haciendo.
Siempre he tenido la inquietud de descubrir discos y grupos nuevos,
antes me podía guiar por las recomendaciones de los locutores,
pero ahora son las plataformas digitales y, realmente es Tidal la que
se acerca más a mis gustos, aunque estoy en todas para intentar no
perderme nada.
Tú eras el manager de Enrique Urquijo cuando falleció
¿Cómo fue para ti ese momento?
Manuel - Como he dicho antes, yo adoraba a Enrique y fue un momento muy
doloroso y complicado para mí. Me acuerdo de que estaba viendo un
partido de España con mi hijo y me llamó Alfonso Pérez para comunicarme el fallecimiento de Enrique,
en ese momento, me pegó un shock brutal, me levanté del
sofá, me vestí y fui corriendo al portal donde lo
encontraron. Pasé toda la noche ahí, velando a Enrique junto
a Alfonso y su hermano Mariano que era el presidente de Warner,
al día siguiente atendí a todos los medios y fue muy
desagradable,
Enrique era una maravilla de persona y de artista, creo que está
entre los artistas más grandes que ha tenido la música
española y tuve la suerte de trabajar con él. Llevamos ya
muchos años sin él y me da mucha pena, hemos perdido muchos
buenos discos los que amamos la música. En la última
época el ya no quería seguir con Los Secretos,
quería apostar por lo suyo, Los Problemas y me
parece que estos discos han envejecido mejor.
Enlazando un poco la pregunta anterior y con los tiempos de la
movida, ya que tú has trabajado con bandas como Danza
Invisible, Loquillo, Gabinete Caligari, Ariel Rot o Los
Secretos ¿Cómo era currar en aquellos tiempos sin
internet, YouTube, Spotify….?
Manuel - Cuando ibas a una gala, te tenías que llevar una buena
bolsa de monedas para poder comunicarte con tu oficina, parabas en una
gasolinera para llamar a tu secretaria y te informaba de todo lo que
había ocurrido. Tu secretaria, se sabía de memoria todos los
pasos que ibas a dar a cada momento del viaje y con quien habías
quedado en cada sitio. Si había alguna cosa importante, ella te
podía llamar en cualquiera de las citas que tenías…
Si hablamos del diseño de una página de publicidad era otra
odisea. Alguien hacia el diseño y tú tenías que ir a su
estudio a verlo o él tenía que venir a la oficina a
mostrártelo. Si cambiabas cualquier cosa del boceto inicial, pues
otra vez el mismo proceso de nuevo. Cuando llegó el fax, algo se
adelantó. Aunque no estaban los colores, por lo menos el encuadre
de las letras o las fotos ya lo tenías. A mí me encantaba
coleccionar los fotolitos del final de cada diseño.
Ahora todo es inmediato, estas todo el rato colgado del móvil y
eso es un poquito estresante.
Los grupos de los 80/90 tenían unos frontman con
personalidades muy marcadas como Loquillo, Alaska o Bunbury y
parece que ahora hay más sensación global de grupo
¿Cómo han variado las bandas en todo este tiempo?
Manuel - Ha cambiado mucho la manera de ser de los músicos de los
80 respecto a los de ahora, ahora se ha convertido en una
profesión, antes era una diversión, nadie pensaba en vivir de
ella toda la vida. Antes nadie se metía en esto para que fuera un
trabajo, pero ahora todos los grupos quieren que este sea su trabajo.
Ahora los grupos son mucho más prevenidos ante lo que pueda venir
y no se hace casi nada al azar, mientras que antes se hacía todo
por inercia, sin calcular tanto lo que podía pasar.
Eso sí, hay una cosa que es infalible antes y ahora y son las
canciones. Cuando tú oyes una canción y te alucina, es lo
mismo hace 40 años que ahora. Eso es lo único que no ha
cambiado, una gran canción siempre lo será.
Entonces, alrededor de la música hay ahora una
"policía de lo correcto". ¿Eran los grupos más
libres antes que ahora?
Manuel - Totalmente. Antes los grupos hacían lo que les daba la
gana y yo he visto verdaderas alucinaciones en hoteles, en
escenarios…. era todo mucho más loco, ahora está todo
más programado, más medido y no hay tanta improvisación.
No sé si será mejor o peor, lo que si se es que antes se
podía parar en mitad de un concierto por cualquier motivo y a los
5 minutos continuar como si no hubiera pasado nada, ahora, si eso pasa,
el mismo grupo piensa que el bolo ha sido un desastre. Son visiones
distintas de un mismo hecho en momentos distintos.
Si no recuerdo mal, llegaste a trabajar con Bunbury.
¿Qué recuerdos tienes de trabajar con él?
Manuel - Trabajé con Bunbury justo cuando se
separó de Héroes del Silencio y presentó
su primer trabajo en solitario, Radical Sonora, pero no fui su
manager, hacia la contratacion. Recuerdo esa gira durísima, era la
primera que hacía en solitario después de haberse separado el
grupo.
Ahora tiene otro mánager, Nacho Royo, es un tipo
genial y buen amigo desde hace muchos años. Cada vez que he ido a
ver a Enrique Bunbury me han tratado de puta madre, me
parece un artista increíble que sabe mezclar muchos estilos, una
coctelera perfecta. No hay mucho que decir de su carrera, sólo hay
que verla.
Aún recuerdo, hace unos cuantos años ya, que me
comentaste que tenías un grupo nuevo que iba a ser un
pelotazo y que podía entrevistarlo para la web. Recuerdo
preparar casi a ciegas esa entrevista porque no tenía ni
idea de ese grupo, ni que tocaban…. Hoy en día
llenan varios días seguidos el Wizink Center y son cabeza
de cartel de este Sonorama 2022 ¿Es Izal el mayor reto de
tu carrera y el mayor éxito? ¿Qué simbolizan
para Manuel Notario?
Manuel - Izal es, sin duda, el grupo más grande que
he llevado. Con ellos todo es muy cómodo y tranquilo, siempre
hemos consensuado todo por votación. Como equipo, yo he dado mis
consejos, que unas veces se han seguido y otras veces no, jamás
hemos pasado una mala racha entre nosotros, es muy bonito ver crecer a
un grupo desde el principio.
La primera vez que fui a verlos fue en el Café del Foro que tiene
una capacidad de 150 personas y ese día había unas 90.
Después todo fue muy rápidamente, El Sol, La Riviera, el
Wizink y, al final, llenamos tres días el Wizink, siendo cabeza de
cartel de todos los festivales. Ha sido una locura maravillosa sobre
todo por haber vivido todo el desarrollo del grupo desde cero, ha sido
muy estimulante, ahora ya se han convertido en amigos personales.
Si hablamos de las canciones, creo que no hay un escritor igual en este
país ahora mismo como Mikel. Igual que pensaba en su
día de Enrique Urquijo, no está suficientemente valorado. He
trabajado con artistas muy grandes y sé muy bien lo que digo, es
muy injusto que Mikel Izal no esté catalogado actualmente como uno
de los mejores compositores de este país. Pienso que el tiempo
pondrá todo en su sitio. Para mí, las canciones son lo
más importante de todo.
¿Cuándo decidiste apostar por Izal?
Manuel - En plena crisis de 2008 habíamos hecho una
revolución en la oficina apostando por muchos grupos nuevos,
teníamos al grupo mas grande de Hook sin girar y lo pasamos
fatal porque las nuevas bandas cobraban muy poco.
Entonces aposté todo por Izal, porque creía
firmemente que iban a triunfar, había que meter un dinero en
ellos, que en ese momento no lo teníamos y mi mujer y yo decidimos
invertir de nuestro dinero personal para sacar adelante el proyecto.
Fuimos a muerte con ellos y tuvimos la recompensa porque fueron
subiendo cada vez más hasta lo que son hoy en día.
¿Qué es la música para Manuel Notario?
Manuel - Después de mi familia, lo más importante. Es lo que
me hace levantarme todos los días. Me gustan muchas cosas como
leer, el futbol, ver películas y series, pero por encima de todo
está la música. Me decía ayer Alberto de Miss Caffeina, mientras veíamos el concierto de Future
Island -
"Mira Manuel qué bonita es la música. Mira cómo
está todo el público ahí delante emocionado. Esto
solo lo consigue la música"
-. Es verdad y tiene toda la razón, esto solo lo consigue la
música.