La ternura y otros dones de
NACHO VEGAS

La ternura y otros dones de NACHO VEGAS

El pasado sábado llegaba NACHO VEGAS a Toledo para presentar su último trabajo "Mundos Inmóviles Derrumbándose" a uno de los recintos más bonitos que conocemos como es El Circulo del Arte, una antigua iglesia reconvertida a sala multidisciplinar.

Cronicar un concierto del astur no resulta tarea sencilla, al igual que no resulta fácil situar al músico dentro de la escena musical, ya que está fuera de todo tipo de clichés, modas, corrientes o burdas etiquetas. Seguramente esta sea la clave de su independencia dentro de un sector en el que se mide el éxito por el número de Wizink`s que llenes, las reproducciones en spotify o las visualizaciones en YouTube.

"No falta luz, falta un cielo" porque no es suficiente un efímero haz de luz que nos ciegue para desaparecer entre la nada sino que necesitamos un nuevo horizonte en el presente para llegar a un futuro dominado por otros valores lejanos a los que ahora mueven los hilos del mundo. Pues con Belart empezó la noche y era la primera vez que veíamos a Nacho Vegas sin el abrigo de la banda que le ha acompañado en los últimos tiempos. Exactamente esto no es cierto, ya que le vimos en el Teatro Alcalá en medio de la pandemia con mascarillas y geles, pero aquel concierto por las circunstancias y bajas por el covid, podemos decir que fue un intento fallido de show.

Que Nacho Vegas está a otra cosa es más que una simple obviedad. Cuando un músico con un arsenal de canciones tan potentes se deja en el tintero temas como Polvorado, Taberneros, Crímenes Cantados, La Ultima Atrocidad, Morir o Matar, Dry Martini o Como Hacer Crack demuestra la importancia de crear un ambiente global, un hilo conductor, casi vital, más allá de hacer un rato de karaoke simplón a base de hits bien chupados ya en las radio formulas o similares.

Al sentarme para escribir esta crónica, un barullo de ideas llenan mi cabeza con ideas que lejos se encuentran de contar lo que vives en un concierto, quizás están más cerca de transmitir una visión del mundo a través de canciones. Algunas duras, algunas sociales, algunas comprometidas, algunas sórdidas, algunas desgarradoras y todas ellas generadoras de un universo personal y especial.

El Don de la ternura, Big Crunch o Ramón In sonaron especiales en la puesta de largo del disco y para una gira donde el músico ha elegido un elegante y bien ejecutado traje burdeos para presentarse delante de sus fieles y algún que otro curioso.

A nadie engañamos si decimos que Nacho Vegas es debilidad para nosotros. Es curioso el magnetismo y la atracción que genera un músico que se encuentra bastante lejos de los estereotipos de las estrellas del rock, estamos seguros que no entra esto dentro de los deseos más desenfrenados del músico asturiano. Es curioso como su cuerpo enjuto, su tímida mirada oculta detrás de ese profundo flequillo, sus movimientos lentos, perezosos y casi titubeantes te atrapan desde los primeros acordes del concierto para no perder ni una gota de esa atención durante toda la actuación. Porque Nacho no es un músico, no es un cantante, Nacho es un contador de historias del día a día, llenas de vida y de muerte que relatan, como un buen diario de prensa escrita, las horas, minutos y segundos de nuestra vida ordinaria.

La parte media del show tuvo espacio para temas más clásicos de su discografía como Miss Carrusel, Cuidad Vampira o Brujita y para momentos de éxtasis compartido con La Gran Broma Final o La Pena o la Nada.

El show rondó la hora y cuarenta y cinco minutos y acabó por todo lo alto con un clásico, con un himno, porque es verdad que va siendo hora de recapitular, de hablar sin tapujos de las ostias que nos ha dado el mundo, sin vergüenza de nuestras realidades, incluidas nuestras miserias en tiempos de Instagram. No seremos tan importantes para llamar a las puertas del cielo como lo hizo Dylan pero si para disfrutar, como si no hubiera nada más, del concierto de El Hombre que casi Conoció a Michi Panero.

No hablaré de cielos, ni de infiernos, no habrá nada más, fue bastante ya…. Para esta crónica de un músico que vas a allá del intérprete de canciones, del generador de éxitos o de fastuosos shows. Este es el final de la crónica de un concierto que no tiene más explicación posible, es una crónica de Nacho Vegas… que eso ya es otra cosa muy distinta.

Autor: Víctor López
Lugar: Toledo
7 de junio de 2022