Estaba en la plaza de toros de Toledo para ver a Bunbury,
creo que era con la gira de "Pequeño" en 1999 o 2000, (si la memoria
no me falla) cuando salieron como teloneros una banda de Barcelona de la
que poco había escuchado. Allí se plantaron ELEFANTES para
descubrirme un grupo al que he seguido hasta estos días en los que
vivimos.
Como bien dijo el cantante, era una locura venir a tocar un lunes a Madrid
en fechas tan cercanas a la navidad. Pero la explicación era sencilla
para atreverse a esta locura, o ahora, o sino hasta el 2022 no
volverían a los escenarios de la capital. Y la apuesta no salió
nada mal. El Teatro Calderón presentó una bastante buena entrada
que hizo buena la idea del grupo.
Siempre es un placer disfrutar del directo de ELEFANTES, banda que
ha tenido varias idas y venidas a lo largo de su carrera y que terminaba
hace, no mucho tiempo, con Hugo Toscano fuera del grupo.
Quizás eso ruidos no han favorecido mucho al grupo pero nosotros nos
queremos centrar en los sonidos que sí hubo encima del escenario.
El concierto fue un repaso por los temas más icónicos de la
banda, ya que no era un concierto presentación de ningún nuevo
disco. Detalle que desveló el cantante que será una nueva
realidad en los primeros meses de 2022. Azul, Que todo el mundo sepa que te quiero, Duele, Que yo no lo sabía, Cada vez o Isabel
formaron parte del repertorio de la noche y que terminó con el
público de la sala levantado, coreando los temas finales del show.
Fue un concierto balsámico, sosegado, sonoramente impecable y donde
jugaron perfectamente con los coros. Shuarma estuvo muy
hablador e interactuó mucho con el respetable, hizo su misión de
frontman al detalle y donde, seguro que su participación en "Antoine", ha jugado un papel importante y le ha abierto un
nuevo mundo escénico que pone en práctica con Elefantes.
Seria a la mitad del concierto, aproximadamente, Shuarma se
acercó a la pequeña mesa que decoraba el escenario y en la que el
cantante dejaba su copa de vino durante el show. Cogió un libro que
había sobre ella. El silencio y la expectación inundaban la sala
en ese momento, a la espera de lo que iba a pasar sobre el escenario. El
cantante abrió el libro y se puso a leer varios párrafos del
mismo. Respeto, admiración y emoción cuando Shuarma
termino de leer esas líneas tan impactantes de "El corazón helado" de Almudena Grandes.
Esperamos con ganas los nuevos temas del grupo y deseando conocer cuál
será el horizonte sonoro en el que se van a mover su nuevo disco.
Saber si estarán más cerca de la electricidad sonora y de letras
complejas al estilo de bandas con mucho tirón actualmente como pueden
ser Vetusta Morla, Viva Suecia o León Benavente o se mantendrán más cerca de
los sonidos melódicos clásicos que son el adn del grupo.