Los festivales, casi siempre, es jugar a favor de viento para los grupos
que actúan. Un escenario grande con todas las posibilidades para
mostrar tu show y un público predispuesto para pasarlo bien, disfrutar
de vinos y cervezas, dejarse llevar por la música y disfrutar de cada
uno de los grupos que se suben al escenario. Esto es aún más
acentuado para grupos nuevos que se ven frente a miles de personas casi de
repente.
El pasado sábado nos fuimos al Hipódromo de Madrid, dentro delPush Play Festival, para ver a ARDE BOGOTÁ y a BIUTI BAMBU. Serían sobre las 20.15h, aproximadamente, cuando
se abrieron las puertas del recinto y empezó a entrar el público
que ya hacía cola en la zona exterior, a la zona interior donde se
habían dispuesto numerosas hileras de sillas bajas y algunas de sillas
altas con sus correspondientes mesas.
La noche, a estas alturas de Septiembre, ya es fresca en la capital y se
dejó sentir en el recinto. El público era muy distinto al
habitual que frecuenta los festivales. Las camisas floreadas, las gorras y
las vans dejaron paso a camisas más selectas, vestidos más
puestos y zapatos de tacón.
Serían las 21.00h cuando el Biuti Bambú salió
a escena para mostrarnos una parte de su repertorio. Ichi Segovia y Clara Alvarado son el alma de este grupo que en sus letras muestran
las distinta problemáticas por las que pasa la generación
milenial en temas pop, cercanos a sonidos muy definidos como puede ser La Oreja de Van Gogh. Con un look colorista, la cacereña
y la madrileña nos regalaron distintas píldoras de su trabajo.
Ya de noche y con el escenario preparado con un gran cartel del grupo de
fondo, era el momento de ver a ARDE BOGOTÁ lejos del
calor y los focos de un gran festival veraniego. Teníamos muy
recientes en nuestras mentes los conciertos del Sonorama y del Gigante.
Antonio y los suyos salieron a las tablas para darlo todo y no dejarse nada
en los bolsillos. Lo tienen muy claro y saben que están en el momento
de ir sembrado en todas y cada una de sus actuaciones en directo que hacen.
A nosotros nos gustó su disco, nos enamoró su directo en el
Sonorama y el pasado sábado confirmamos que vienen a por todas.
No vamos a repetir el set list, no creo que tenga mucho interés, aun
la banda no tiene tantos temas como para poder hacer una elección en
su repertorio. Aun así, esto no es problema, los de Cartagena dan
rienda suelta a cada uno de ellos como si de un misil se tratara, ya que
tienen la capacidad de que todos los temas te alcancen sin remedio.
Solo nos vamos a recalcar una vez más la potencia de Exoplaneta y de
Antiaéreo en directo y como se desató la locura entre los
asistentes cuando los primeros acordes de ambas canciones empezaron a
sonar.
No queremos que parezca que vamos a comisión con el grupo o que nos
tienen bonificados, que no es así, pero en serio que estamos muy
emocionados con este grupo. Dentro de un panorama musical colorista y
variado, domina un gris monótono que impregna todo de un bostezo
generalizado, y Arde Bogotá viene a ofrecernos una ráfaga de
aliento y esperanza. Ojalá sus siguientes trabajos venga con este
aliento fresco y les hagan continuar creciendo.