La suma de Héroes del Silencio y Netflix ha creado el
huracán perfecto para poner de nuevo a la banda zaragozana en el
primer plano del foco musical (si es que en algún momento lo han
dejado). Esta fórmula de éxito ya la empleó la plataforma
con el "Caso Alcasser" y la vuelta al interés por lo
ocurrido en aquellos fatídicos días en Valencia y, creo que con
el mismo resultado que con este de HDS. Muy bien de attrezzo pero sin
entrar en profundidad en los temas más calientes. En el"Caso Alcasser" se amoldó el documental a la "versión oficial de los hechos" sin poner en duda los numerosos
y obvios puntos oscuros del caso. En el caso "Héroes: Silencio y Rock&Roll" pasa de puntillas sobre la
disolución de la banda, los años de separación y como se
fraguó la gira de despedida. Entonces, una vez visto el documental, la
pregunta es ¿Cuál es el valor añadido que nos da?
La respuesta que va a dar un servidor se basa en, digámoslo así,
un buen "fan" de la banda. Ni más, ni menos que cualquier otro de los
miles que sentíamos devoción por Bunbury, Juan, Joaquín y Pedro. Allá
por los 90 y, con unos muy tiernos 14 años, el que escribe se
encontraba sentado en la acera de una calle de Móstoles esperando,
junto a un amigo, a que abrieran la pequeña tienda de discos local
porque ese día llegaba el limitadísimo disco en directo "Senda 91". No mucho después me dejaba 2.500 pesetas
(gran parte de los ahorros de un adolescente incipiente) en comprar el " Picture-Disc" que encabeza esta noticia, obviaré la
emoción por ir a la tienda "Marihuana" de la calle
Toledo de Madrid (ahora ya solo queda la que tienen en la Plaza de
Cascorro) una de las tiendas musicales y rockeras por excelencia de la
capital, para comprarme la camiseta de "Con nombre de Guerra" que aún
tengo como un tesoro (más gris que negra ya). O como en el año
2007 pasaba al raso una fría noche del mes de abril (si la memoria no
me falla) en la calle Montera de Madrid para poder comprar las entradas
para la gira del "próximo milenio".
"Las palabras fueron avispas"
El trabajo de documentación de los inicios de la banda que nos
presenta Netflix es simplemente brutal. La recopilación de
imágenes y videos inéditos te acerca a unos momentos personales e
íntimos, totalmente desconocidos, incluso para los grandes seguidores
y fans del grupo desde sus primeros tiempos. Quizás excesivo el papel
protagónico que tiene "Pito" en la primera parte del documental,
escaso valor el que se le da a la iconografía tan propia que
rodeó al grupo y que tanto colaboró al aumento de su oscurantismo
y nula la repercusión que se le da a todo el mundo/fenómeno fans,
discos piratas, fanzines impresos, etc… que nacieron a sus faldas.
Esto sin contar, ni hacer mención, a un lugar mítico y de
peregrinaje obligado para cualquier adepto de la banda como fue la "Estación del Silencio" de Zaragoza.
La cosa empieza a flojear cuando llevamos una hora y once minutos de
documental y solo quedan 23 minutos para que se acabe y todavía hay
que tratar "Avalancha", los motivos de la disolución del grupo y la
apoteósica gira de reunión. La experiencia americana del disco,
Benasque y la situación del grupo, dieron como resultado el trabajo
sonoro más elevado de Héroes del Silencio. Sonaban al nivel de
grupos internacionales de gran recorrido como podían ser U2. El
documental casi plantea que Bunbury se sienta, de buenas a primeras, con el
resto de la banda y que impone un decálogo de normas para el futuro
del grupo. Estas no son aceptadas por el resto de componentes y, en ese
mismo momento, todos deciden que la banda se disuelve de manera
irreversible. Parece un poco simplista ese relato de lo sucedido para una
banda de ese nivel y de esa repercusión.
¿Las desavenencias previas que indican el documental son mas
profundas de lo que se muestra? ¿Qué cosas pasaron antes de
esta "fatídica" reunión para llegar a ese punto? ¿No
hubo ninguna reunión posterior para intentar acercar posiciones?
Y de la ruptura nos plantamos en la majestuosa gira de reunión de la
banda, como si no hubieran pasado 10 largos años, y todo hubiera sido
casi una continuación azucarada de una luna de miel. Pero hubiera
estado bien que nos contaran que había pasado con la vida de cada uno
de los miembros de Héroes en esa década de Silencio. Para
cualquier fan del grupo, lo que ha pasado con Bunbury y su carrera
en solitario está medio claro. Pero hubiera sido bueno contar a donde
se retiraron el resto de los componentes del grupo, si alguno presentó
un disco bajo el nombre de "Trigonometralla" o si otros
tuvieron un grupo con el nombre de "Pura Vida".
La descomunal gira de reunión se aborda en el documental con unos
pocos videos enlatados sobre los conciertos, que poco o nada aportan a lo
que ya se había conocido en medios públicos, y que dejan el final
de Héroes del Silencio casi como la reunión de unos buenos
amigos que, en una tarde aburrida de domingo, han hablado por el chat de
WhatsApp y han tenido la feliz idea de hacer una gira, nunca antes vista en
un grupo español, para "solamente" unos cientos de miles de asistentes
en 10 conciertos. Si el final del grupo fue tan abrupto como explica el
documental… ¿Cómo se gesta esta faraónica reunión
entre personas que no tienen trato? Y digo que no tienen trato, porque es
público que Enrique y Juan no tuvieron trato alguno en esa década
y ni después de esa gira. También sabemos que el trato de Juan,
Pedro y Joaquín es más próximo, que coinciden y participan
juntos en eventos relacionados con la banda. También sabemos que algo
de relación telefónica hay de Enrique con Joaquín y Pedro.
¿Qué hay en dos amigos cuando después de todo
parecen perdidos y prefieren a otros?
Pues parafraseando a ellos mismos nos hacemos las siguientes preguntas
sobre amigos que ya no lo son y no se hablan. ¿Quién puso la idea
sobre la mesa de hacer una gira de reunión? ¿Salió de
alguien del grupo o fue externa? ¿Se puso primero una cifra
económica encima de la mesa y se empezó a hablar con cada una de
las partes? El relato de esa reunión continua difuso. Cuando se decide
que van a intentar entenderse para la gira ¿Cómo negocian entre
los miembros esos shows? ¿Por qué no les acompaña Alan
Boguslavsky? ¿Alguien impone a Gonzalo Valdivia?
Bueno… quizás sean todas estas preguntas innecesarias y lo que
realmente importa es el confeti, el ruido y el bolsillo y que poco importe
el motivo real del "Silencio" y si fueron "Héroes". Al
menos y para un servidor fueron capaces de ponerme "parasiempre" "fuera del reposo en mi historia personal".