Habíamos ido descubriendo a cuenta gotas los temas del disco, cuatro
fueron los adelantos de Salto al Color, y solo hacia un
día que oficialmente se conocía el disco al completo. Lo de Eva y Juan era un doble salto mortal, iniciar gira en un
festival como el DCODE y presentar el disco que estaba recién
llegado a las estanterías de las tiendas de música.
Muchas eran las preguntas que nos asaltaban antes del inicio del show.
Desde la forma de presentar el nuevo trabajo en directo, el formato del
escenario que les acompañará en la gira o el set list preparado
para la ocasión. Esto último se suponía algo complejo, ya
que el público de festival no es parroquiano de todas las bandas y,
era difícil, que los asiduos del grupo su pudieran saber todos los
nuevos temas. Hechos, ambos, que podían hacer que el show pudiera ser
algo frio.
Pues a las 22:25h se desvelaron todos secretos y con una enorme pantalla de
formas poliédricas de fondo empezó en concierto. Eva
apareció con paso lento con una pseudo escafandra de cristales en la
cabeza, a juego con la pantalla trasera y con el Body/bañador que
lució para la ocasión. Éxtasis de los fans cuando se
quitó la bola de cristales de la cabeza y apareció la sonrisa
enorme de Eva para empezar la noche con Señales.
Dos clásicos de la banda llegaron a continuación,El universo sobre mí y Marta, Sebas, Guille y los demás para
convertir el Dcode en un Karaoke colosal y seguir con una de nuestras
debilidades como es Hoy es el principio del final. La noche
estaba fluyendo y era turno para Bien alta la mirada (otro de los temas adelantados y que funciona bien en
directo) y Lo que nos mantiene unidos, de su
anterior trabajo Nocturnal y que está entre los precursores de
los nuevos sonidos del grupo.
La noche nos daba una pequeña tregua de salto, baile y bajada de
pulsaciones con Lluvia (que nos encanta en directo) y Como hablar, clasicazo de la banda y sigue funcionando como
un tiro. Pero fue un simple espejismo y volvimos a latir a mil con Nuestro tiempo y Revolución. Entre medias
sonó Moriría por vos pero ya no paraba la noche y
encadenaron, del último trabajo,Juguetes rotos, Mares igual que tú y Entre la multitud.
Como dijo la propia Eva, los nervios antes de salir y en el escenario eran
evidentes. Tablas tienen de sobra pero los nervios son completamente
humanos y es difícil soltarlos. Aun así, y está claro que la
maquina hay que continuar engrasándola, la noche pintaba bien.
El golpe de efecto final y, volviendo al Amaral más clásico,
guitarrero y rockero, llego con Kamikaze y Hacia lo salvaje. Desde luego, un servidor que algún
concierto más del grupo ha visto, había bailado y saltado hasta
el momento durante el concierto, pero fue en este instante cuando me
llené de la sensación más plena, de libertad fuera de los
límites de mi cuerpo, de emoción desbordada a cada golpe de
guitarra y de fluir y latir, en este momento si, a cada estrofa y segundo
de ambas canciones. Ya era brutal Hacia lo Salvaje en giras
anteriores pero este nuevo final es mágico con la inclusión de
las estrofas del poema de Rafael Alberti "Galope" (A galopar)
que nos puso los pelos de punta y de la canción de Roberto Carlos "Yo quisiera ser civilizado".
¡A galopar,
a galopar,
hasta enterrarlos en el mar!
Ahora ya ha empezado la gira y toca cuadrar toda la maquinaria de AMARAL.
Estamos claramente ante una revolución en el sonido del grupo. Y
nosotros, ya puestos, porque no revolucionar el set list y dejar temas
más clásicos como El universo sobre mí y Marta, Sebas, Guille y los demás e
incluir Esperando un resplandor, 500 vidas o Las puertas del infierno.
Nos gustó el inicio de gira, con todo lo que ello conlleva. Creo que
los nuevos temas ganan en directo y, aunque con bases más bailables,
tienen esencia Amaral. Solo nos queda una duda y es como "maridan" en
directo los temas nuevos con los más clásicos. Por momentos tuve
la sensación de estar dentro de dos conciertos, uno bailable y
más electrónico y otro cañero y guitarrero. Ya estamos
deseando ver la siguiente parada del grupo y ver cómo ha evolucionado
el show a tiempo completo.
Texto y Foto: Víctor López.