Terminó el SONORAMA 19 con muchas cosas que querer contaros. La
fundamental, ha vuelto a ser un éxito, en una edición que ha
tenido una afluencia masiva de público y que ha llenado el nuevo
recinto elegido.
Empezamos justamente por el recinto. Esta nueva ubicación, muy
próxima a la de años anteriores, ha sido un acierto completo. El
espacio disponible era mayor y ha permitido una mejor distribución de
todas las zonas que componen el festival. La zona de los dos escenarios
principales es mucho más grande y ha facilitado la movilidad del
público para desplazarse entre los escenarios o salir a las partes
posteriores del recinto. El tercer escenario estaba relativamente lejos de
los dos importantes y permitía cómodamente ver a los grupos que
allí tocaban. Después, se disponia de una amplia zona de
restauración, muchísimo más grande que la del año
pasado y realmente bien acondicionada para comer, descansar algo y poder
pasear a ver las tiendas de ropa y moda que estaban ubicadas de forma
paralela.
Vamos a la música, que seguramente es lo que más os interese y
motor de la máquina de todo esto.
JUEVES
- Tenía un cartel bastante movido y era idóneo para las nuevas
generaciones de "sonoritos". Nosotros empezamos con rock del bueno
de la mano de Tarque. Nada que descubrir sobre uno de los mejores
músicos y con más carisma que tenemos sobre nuestros escenarios.
Aunque el sol aun iluminaba Aranda, esto no fue impedimento para que Carlos Tarque nos presentaran de manera sensacional su primer
trabajo fuera de M-Clan. Con su Orquesta Mondragón, el
polifacético Javier Gurruchaga nos movió del suelo con los
clásicos del grupo que todos tenemos en nuestra cabeza como su
mítica Lola, Lola. Uno de los grupos que nos
encantó en directo fue Embusteros. Un sonido limpio y una
letras bien trabajadas hacen de su directo uno de los que más
interesantes del festival.
El plato fuerte y el llenazo del jueves llegó con Miss Caffeina
que reventó la noche y acercó al escenario principal al
público más joven del recinto. Alberto y los suyos
hicieron bailar pero bien a los fans de la banda y no se dejaron nada en
los bolsillos para hacer de su concierto una verdadera fiesta. Para no
parar la máquina, ya bien entrada la noche, los chicos de Varry Brava no dejaron de mover los cuerpos de los asistentes con su
último disco. Nunca nos quedó claro si en este concierto estaba
prevista la colaboración de Alberto de Miss Caffeina.
Tras la extraña parrafada del cantante sobre la colaboración de Alberto en el tema Satánica, parecía que este se
subiría al escenario para cantarlo juntos pero el grupo empezó a
tocar y nunca más se supo.
Nosotros nos quedamos para ver la última sorpresa anunciada de esta
edición del Sonorama que era la actuación de Chimo Bayo. El Dj dio un buen ejemplo de actitud y el referente de
aquella mítica Ruta del Bakalao de los 90 se marcó una
sesión que hizo bailar a todo el respetable allí congregado.
VIERNES
- La tarde no pintaba nada bien ya que una importante tormenta nos hizo
pensar, por momentos, en la posible suspensión del festival. La lluvia
retrasó la llegada del público al recinto y deslució las
actuaciones programadas más pronto. Aun así pudimos disfrutar del
show de Depedro, al que vimos bajarse con su banda del escenario y
ponerse a tocar en medio del público que estaba viendo su concierto.
Una de nuestras debilidades que es Fuel Fandango volvió
a levantar y a hacer bailar a todos los allí presentes. El mojado y
resbaladizo escenario no dejó a Nita bailar y saltar
como en ella es habitual, a riesgo de una más que posible caída.
Aun así, el show siempre es espectacular y te mantiene atento al
escenario todo el rato hasta que se despidieron con Salvaje.
Buenísimo también el concierto de Second. Los de Sean Frutos se marcaron una actuación impecable, una de las que
más me gustó del festival en la que repasaron algunos de los
clásicos de la banda como 2502, Inexperto o el
mítico Rincón Exquisito y que congregó a
bastante público.
Aunque el viernes era para Love of Lesbian. Sin duda fue la suya la
actuación más emociónate de todo el festival y con momentos
de mucha piel. Las sensaciones se generan o no desde un escenario y los de Santi Balmes te tocan mucho la piel en sus conciertos. En el
apretado tiempo que cuenta cada grupo (una hora y diez minutos
aproximadamente) demasiado justo en algunos casos, ya que te quedas con
cierto sabor a poco concierto, los catalanes no pudieron meter todos los
temazos que solemos cantar pero John Boy, Belice, Planeador o Allí Donde Solíamos Gritar no faltaron del set
list. Realmente emocionante cuando Balmes bajó del escenario
para cantar por el foso. Ver la cara de felicidad, tanto de músico
como de público, es de las cosas más bonitas que he podido ver.
La organización del festival ha sido impecable, se han respetado los
tiempos y los horarios casi de manera suiza, que es algo muy de agradecer.
No se han solapado las actuaciones y ha sido muy fácil (dentro de la
dificultad de querer ver a tanto artista) el poder organizarte los
conciertos a los que querer asistir.
SABADO
- El día fuerte, a priori, por cartel del festival, se convirtió
en un éxito brutal de asistencia. La imagen desde la grada Vip del
recinto era increíble. En la actuación de Fangoria se llenaba
todo el recinto y se juntaba el público de ambos escenarios
principales.
Bajo un sol importante, no podíamos perdernos a Nacho Vegas.
Admiración profunda la mía por el asturiano que, con su
último disco, Violetica, ha vuelto a centrar la diana en los problemas
que muchos de nuestros políticos progres están tapando bajo capas
de silencio. Temas de trabajos anteriores como Como hacer crack sonaron rotundos y sorbo a sorbo, como en su
copa de vino, Nacho nos trasladó a realidad que no se lee en la prensa
que nos dice lo que hay que pensar.
Muchas ganas teníamos de la actuación de Zahara pero su
sonido no fue el mejor de los posibles. La voz algo distorsionada y poco
nítida no nos dejó disfrutar de una de las cantantes más
emergentes de nuestro panorama y que firma éxitos por donde pasa su
gira.
Nacho Cano
era una de los atractivos del cartel y llenó su concierto de amigos.
En uno de los laterales del escenario montaron un pseudo pedestal con los 4
teclados de Nacho y de los cuales no se movió en todo el concierto. En
un repaso por la discografía de Mecano pasaron por el escenario, entre
otros,
Alberto (Miss Caffeina), Shuarma (Elefantes), Santi Balmes (Love of
Lesbian), Rulo, Mikel (Izal), Kuve, Gabriel (Shinova), Rafa (La
Unión)
o Paco Clavel. La reaparición de Nacho Cano
estuvo bien aunque, quizás falto algo de emoción en el show, que
por momentos pareció un pasar de músicos de manera algo
improvisada por el escenario.
Casi saltando de escenario, Rulo y la Contrabanda comenzó su
concierto, con una buena legión de fans en las primeras filas que
disfrutaron de otra buena lección de música y actitud sobre un
escenario. El ex de La Fuga demostró sus buenas tablas y
encandilo con un show enérgico y rockero. Tras él, llegó el
turno de otra de nuestros preferidos del Sonorama de este año y que
teníamos ganas de ver en un recinto con tanta gente. Shinova se
marcó un muy buen concierto haciendo un repaso a su último disco, Cartas de Navegación y salpicando el set list con temas
anteriores. Gabi y los suyos tienen letras buenas, un sonido
personal y un directo bastante importante como para esperar de ellos que se
conviertan en una de las bandas importantes en los próximos años.Para cambiar el mundo, Volver, Doce Meses y la brutal Mirlo Blanco, con la que cerraron el show, fueron algunos de
los temas que pudimos disfrutar.
No es un grupo que este dentro de nuestro abanico sonoro pero nos
sorprendió muy gratamente el concierto de Fangoria. Alaska y Nacho Canut hicieron un show agil,
bailable, divertido y que repasó todos los temas más
representativos de la banda. Pero hay que destacar el sonido que tuvieron
durante toda la actuación y que fue uno de los que más nos ha
gustado de todo el festival. Un sonido limpio, sin distorsiones y una voz
que se escuchaba realmente clara. Además, posiblemente, pudo ser el
pico de congregación de asistentes más alto de todo el Sonorama
19.
Hablar de Sonorama es hablar de la Plaza del Trigo y de una ciudad
que suena a música. Quizás esta parte del festival se ha
resentido un poco con el paso de los años y ha perdido parte de su
alma y su esencia. El tamaño del festival es ya muy grande y resulta
literalmente imposible llegar a la Plaza del Trigo para ver un concierto,
resulta literalmente imposible moverte por las calles sin pisar las bolsas
de los botellones y resulta imposible cruzar Aranda sin ser empapado
por esta estúpida y molesta moda de las pistolas de agua. Por
momentos, parece que estés más en las Fiestas de San Fermín que en esa ciudad que huele a música
en cada esquinas año tras año.
Pero si algo ha tenido de especial la Plaza del trigo este año, ha
sido la irrepetible actuación el Sábado deThe Garlic Phantoms, de nuestro querido Juan Pérez Fajardo, de 15:00h a 15:05h ante un
público entregado y que coreo de principio a fin todos los temas del
repertorio.
Cerramos un año más el Festival de festivales de la música
nacional y esperamos con deseo la edición de 2020. Seguramente
vendrá cargada de sorpresas una vez más.
¿Será el Sono 2020 una nueva fiesta musical nacional con
nombres como Leiva o Izal?
TEXTO Y FOTOS: Víctor López