Que dios salve a VETUSTA MORLA de la indiferencia y les mantenga
lejos del tedio para seguir regalándonos energías, convertidas en
canción, para seguir alimentado nuestros sueños e ilusiones como
lo hicieron en la pasada noche de San Juan.
Intentar transmitir lo que la banda de Tres Cantos nos hizo sentir y vivir,
el pasado sábado en Madrid, va a resultar difícil porque
su concierto fue mucho más allá de un repertorio bien elegido de
canciones. La explanada exterior de la Caja Mágica,
recinto que suele albergar un festival del empaque del Mad Cool, se llenó con 38.000 almas para ver a la
banda madrileña, todo un record para el grupo, y toda una autentica
desmesura para los tiempos que corren en la música de este país.
Después de la pasada gira donde pusieron música a La Deriva, en el sentido más amplio y acertado, el nivel
de exigencia al grupo estaba muy alto. Un disco que nació en un
momento crucial de este país y que supuso la subida definitiva a los
altares musicales de la banda. Una banda que, sin duda, es la más
importante en el momento actual de este país.
Los temas de este nuevo disco sonaron al completo durante el Show. Un
álbum, más eléctrico que los anteriores, que supone una
mirada hacia el interior de sí mismos de manera individual y de la
propia banda. Un deseo de proyectar que futuro queremos para nuestra
sociedad y que políticos queremos que hagan realidad este deseo.
Fueron 25 las canciones preparadas para la noche que recorrió
distintas etapas de la banda como
Golpe Maestro, Palmeras en la Mancha, La Deriva, Copenhague, Guerra
Civil
… y que fueron cantadas como un verdadero Karaoke por los asistentes.
Haciendo mención a la noche de San Juan, Pucho brindo con toda la
banda y todo el público porque la música prenda como
auténticos troncos en todos nosotros y sea nuestro verdadero
timón.
Pucho y los suyos hicieron de su concierto en Madrid, presentando su
último trabajo Mismo sitio, Distinto Lugar, una fiesta total y se prepararon un
auténtico festival hecho a su medida. No faltaron losFoods Trucks para alimentar el cuerpo y los ya tan de moda Tokens festivaleros para comprar las consumiciones.
Desde luego este concierto marca un antes y un después para el grupo,
del que fueron testigos ni más ni menos que 38.000 asistentes en sus
dos horas de duración. No sabemos si esto se volverá a repetir en
un futuro próximo y de la misma manera pero nadie ya nos podrá
borrar de la mente lo que nuestra piel vivió esta calurosa noche de
inicio de verano en Madrid.
CRONICA Y FOTOS: Víctor López.