Me gustaría poder hacer una crónica realmente emocionante de lo
que vivimos en el concierto de Leiva en el Palacio de los Deportes de Madrid, porque así lo fue, pero creo
que mi propia incapacidad para transmitirlo no me va a dejar llevaros a
vuestras cabezas, ni de lejos, el que posiblemente sea el mejor show que he
visto del flaco de la Alameda de Osuna hasta el momento. Y si, digo
y recalco que es de la Alameda de Osuna porque no hace falta venir del otro
lado del charco y cantar en inglés para hacer un puto conciertazo de
rock que llenó el recinto con los 15.000 asistentes que
colgaron el cartel de Sold Out.
Empezó la noche con cierto retraso y a ritmo de acordes tipo western
subió la banda al escenario para empezar con el verdadero "El Último Incendio" de 2016 en Madrid. La primera parte
del show se arropó muy bien los temas más potentes deMONSTRUOS como son Guerra Mundial, Sincericidio o Lluvia en los Zapatos. En la noche estaba todo montado a lo
grande y los muchos decibelios que salían del escenario se
complementaron con un juego de luces espectacular que acompaño
perfectamente a cada uno de los temas del repertorio.
"¿Que es el éxito? El éxito no es vender muchos discos,
ni llenar grandes recintos sino oír como suena el claxon de la
furgoneta de la banda para que baje y nos vayamos a tocar nuestra
música".
Una parte más del éxito de Leiva está en
llevar a la misma banda encima del escenario durante años y hacer de
ellos unos compañeros de viaje. Músicos de talento que se han
compenetrado de manera brutal y que hace de la leiband una maquina
perfecta en directo.
La noche tenía una sorpresa preparada y era la grabación en
directo del tema Breaking Bad, que entendemos que será
próximamente single de este disco, para el que el cantante pidió
la más entusiasta colaboración del público que,
sinceramente, en eso momentos ya no era necesaria porque hacía ya
tiempo que estaban entregados a la música del flaco.
La segunda parte del show caminó entre temas de discos anteriores y dePereza comoWindsor, Súper Hermanas, Estrella Polar o Los Cantantes. Como lluvia torrencial sin control, no
sé en qué momento la noche se desbordó e inundó a cada
uno de los fieles asistentes en una comunión cósmica que Leiva
comandó a la perfección.
Continua poniendo la piel de gallina cuando se vacía el escenario de
músicos y Leiva se queda solo encima de las tablas,
únicamente enfocado por varios cañones de luz blanca, y empiezan
a sonar casi desnudos dos temas tan brutales como Vértigo y Vis a Vis. Sin
falsos bises, ni artificios baratos, el flaco cerró un concierto
brutal con una no menos brutal Lady Madrid que terminó
por reventar el Palacio de los Deportes en un solo grito.
Y si, ya podemos decirlo bien alto y claro, para nuestra alegría, que
Leiva es el nuevo referente en el rock nacional.
Texto: Víctor López.