El pasado sábado día 8 de Octubre llegaron Sidecars al Teatro Circo Price de Madrid para poner el broche final capitalino a
su gira "Contra las Cuerdas". Y como ya lo hicieron en La Riviera hace unos meses, volvieron a colgar el cartel de entradas agotadas
en esta ocasión también.
Pasaban unos diez minutos de las 21:00h cuando Juancho y los suyos tomaron asiento en las sillas que recorrían todo el escenario, sobre una
serie de alfombras de estilo persa en color granate y bajo la atenta mirada de 4 grandes focos de luz al más puro estilo del Hollywood dorado.
Este modelo de formatos acústicos parecen encaminados a ser una tranquila y apacible noche de concierto, pero fueron solo tres los temas que el
público aguantó sentado en sus placidas butacas y como más tarde comentó Juancho - Quien ha dicho que en los acústicos no se puede bailar - y bien que lo hicimos.
Todos mis males, Los amantes
o Cremalleras hacían explotar al público en sus primeros acordes, porque los madrileños ya acumulan un buen puñado de
grandes temas que tenemos ya grabados en nuestro imaginario musical y que hacen de su show una verdadera pasada. Hubo momento para la intimidad cuando se
quedaron sobre el escenario los tres componentes originarios de la banda y se tocaron totalmente desnudos y sin artificios un par de temas mano a mano
entre Juancho (voz y guitarra solista), Gerbas (bajo) y Ruly (batería). Terriblemente íntimo fue cuando Juancho se quedó solo en el escenario con todo el Price clavándole la mirada para dispararnos pura sensibilidad con su guitarra
acústica.
Bebieron del arte de Los Rodríguez y el sábado se lo agradecieron versionando Mi Enfermedad para deleite de los
presentes y entonaron las primeras frases de ese tema tan brutal de Quique González que es Vidas Cruzadas. Pero el
repertorio es amplio y faltaban por sonar joyas como son Fan de ti, Dinamita, Chavales de Instituto, Contra las cuerdas o La Tormenta que convertían la noche en una única voz que acompañaba a los de la Alameda de Osuna.
La emoción es la definición perfecta para los que vivimos durante todo el show. La emoción de los que estaban encima del escenario,
cumpliendo un nuevo sueño en su carrera y la de los que estaban al otro lado por sentirse vivos y libres en cada uno de los temas que componían
el set list.
Sidecars
tienen por derecho propio su sitio entre los grupos del momento del panorama nacional y todo ello forjado a base de buenas letras, un sonido limpio y
directo arrollador. Se van a retirar una temporada a dedicarle el tiempo que se merecen a las nuevas canciones que compondrán su próximo disco
pero nos dejan este concierto y esta gira para aliviar la espera.
Texto: Víctor López.