En unos tiempos donde los tibios de vocación campan a sus anchas por un país con demasiados patronos, el mundo de la cultura es uno de los
últimos reductos que nos quedan para ser libres, aunque solo sea dentro de una canción. Aunque Iva cultural y las políticas recalcitrantes
han arruinado las carreras y las ilusiones de muchos de nuestros artistas, el miedo aún parece que limita a muchos a expresarse libremente.
Pues el sábado pasado pudimos cantar a corro, cantar libremente y gritar bien alto a los poderosos en todas las direcciones gracias a Nacho Vegas.
Canciones Populistas
es considerado el Ep continuación de su disco Resituación y era este sábado el momento de gritarlo en directo. Unos cuantos
aldeanos más, de la aldea global, habían colgado el cartel de entradas agotadas La Riviera, hacía ya tiempo, en esta gira de
despedida.
No vamos a gastar muchas líneas en contar que canciones sonaron, porque no es tan importante, y si resulta realmente importante el mensaje global de
todas ellas. Sonó Canción para la PAH, Vinu-Cantares y Amor, Ámame - Soy un liberal o Mi novio es bobo, que contó con la colaboración de Fee Reega que no dudó en saltar desde el público para subirse al escenario
para cantar con Nacho. Clásicos del astur, si por supuesto, Taberneros, Gang Bang, Como hacer crack o Actores poco memorables sumaron intensidad a la noche.
Por suerte, han sido bastantes las veces que he visto a Nacho en directo y en muy diferentes recintos, pero el sábado pasado en La Riviera fue diferente a todo lo visto hasta el momento. El Nacho que muchas veces se esconde tímido detrás del micrófono y
que resulta poco comunicativo verbalmente durante el show, dejó paso a un Nacho muy intenso sobre las tablas. Moviéndose por el escenario,
recorriendo el borde del mismo de izquierda a derecha en innumerables ocasiones, enfatizando profundamente las letras de sus canciones y haciendo que su
voz retumbase en la sala una y mil veces como un mantra sagrado que repetían con devoción los fans del astur congregados.
Al grito de -Nos vamos porque alguno querrá ver la Sexta Noche- se despidió el Sr. Vegas para llenar su copa de vino blanco para el bis de
la noche. El Hombre que casi conoció a Michi Panero fue la encargada de cerrar una noche donde hasta los ángeles
gritaron en una sola voz…. libertad.
Ese contador de historias intensas que se movían entre la bruma gris, en paisajes tristes de frustración vital y del desencanto humano, ha
mutado. Ha mutado libremente a un grito robusto contra la desigualdad más voraz en la que nos hemos visto envueltos en los últimos tiempos y
así se ha visto perfectamente reflejado en sus nuevas letras y en concierto del sábado pasado.
Texto y Foto: Víctor López.