CHRISTINA ROSENVINGE - CURANDO PEQUEÑOS DOLORES.

CHRISTINA ROSENVINGE - CURANDO PEQUEÑOS DOLORES.

Despojada de la carga de la necesidad del éxito fugaz, de la responsabilidad que las compañías ejercen sobre las ventas del artista y bien asentada en las posiciones que el paso de los años te dan, llegaba Christina Rosenvinge a Madrid para presentar su último trabajo Lo Nuestro.

Enfundada de nuevo en pantalones de cuero negro y detrás de su rubia melena, tras la que oculta su timidez, salía Christina al Teatro Lara para dar cuenta de algunos de los temas de su último disco y de sus discos más recientes. Si algún nostálgico esperaba temas de su disco Que me parta un rayo, no fue su noche, ya que el set list se centró en la parte final de su carrera.

Arropada con su Fender Telecaster o detrás de su rojo piano, Christina tuvo una pedazo de banda a su lado que hizo que la falta de un bajo fijo no se notase encima del escenario. Alguien tendrá la culpa abrió una noche mucho más rockera y menos intimista que en ocasiones anteriores.

Segunda acto o La muy puta sonaron limpias, directas y son temas que enganchan rápido con el público. Sin duda el show tiene una velocidad más que en giras anteriores, ya que los nuevos temas nacen de una rabia profunda que necesita ser gritada, más que susurrada.Lo que falta de este último trabajo y Mi vida bajo el agua o La distancia adecuada de su disco La Joven Dolores es poesía de la realidad cotidiana, de la vida a ras de suelo porque….quien no tiene pequeños dolores.

Hubo ocasión para dedicar el tema La Tejedora a todas las persona que se abren paso entre la tela de araña de esta industria musical, que tan complicada se ha vuelto.

El bis final solo contó con la artista sola encima del escenario y a los mandos de su piano para dejarnos ir bajo las notas de Balada obscena. En una de las pocas veces que hablo a lo largo del concierto, nos contó que en una de las últimas entrevistas que he realizado, nació la pequeña duda entre artista y entrevistadora, si esta era una canción de política o de sexo…pero, no es menos cierto, que la política de estos tiempos es de lo más obsceno que tenemos en este país.

Con la misma mirada de niña curiosa que la caracteriza, ilusiona y nerviosa, como ella misma nos contó, salió del escenario la Srta. Rosenvinge tras volver a demostrar la necesidad de ese rock de letras profundas y ambiciosas que tan bien ha plasmado en Lo Nuestro.

Texto y Foto: Víctor López.

Autor: Víctor López
Lugar: Teatro Lara (Madrid) 30.04.2015
2 de mayo de 2015