Los Secretos recalaron hace unas semanas en Palma con su gira de presentación de su último disco En un mundo raro. Y lo hicieron por partida doble agotando entradas para el viernes y añadiendo una noche más. Amaral Station nos acercamos, en su primera cita con el público mallorquín, a la coqueta sala La Movida, decorada, como no podía ser de otra manera, con murales repletos de vinilos evocando aquellos años de fecundidad musical. En el rincón del enorme collage, una portada con la fratría de los Urquijo en traje y corbata llama nuestra atención, y sonreímos. ¿Cómo
no íbamos a estar las quinceañeras loquitas por ellos?.
Treinta años después de esa carátula, ahí está una de las agrupaciones más importantes
de la historia de la música pop rock española. Y ahí estamos nosotros, en su
mayoría jóvenes que nos hicimos mayores con sus canciones, listos para
comprobar como suenan las nuevas, que son coreadas ya, pero sin duda, con ganas de revivir las que nos marcaron y escuchábamos en el coche, en casa, sin parar; esas que describían las emociones que te sacudían y con las que no sabías qué hacer, las mismas que marcaron irremediablemente una época y les catapultaron a la fama. br>
Ofrecen un espectáculo discreto y sin aditivos, que contrasta con lo artistazos y humildes que son, como pocos. Es un recital para cantar, sí, pero también para escuchar, y con atención; hay demasiada historia y calidad ahí arriba como para
no estar atento. Parte ...